El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno Pedro Sánchez ha intervenido hoy ante los diputados y senadores de su partido, a los que ha pedido "ganas", "vocación de servicio público" y "la ambición de hacer avanzar a nuestro país" y les ha instado a "dejarse la piel" para aprobar las leyes en tramitación en el Congreso y el Senado.
"Pensad en todo lo que hemos sacado adelante estos tres últimos años contra viento y marea poniendo a la gente por delante". "En esta tarea habéis estado todos y todas, sudando la camiseta, con esta aritmética parlamentaria. Por eso quisiera agradeceros de corazón vuestro trabajo en Estrasburgo, el Congreso y el Senado". "Ahora tenemos que ir a por más. No hay obstáculo que valga cuando uno se vacía, y os pido que os vaciéis en estos meses, que os entreguéis como nos exigen los socialistas y los integrantes de la España progresista. Las leyes en tramitación merecen que nos dejemos la piel en ello". "Se trata de consolidar los avances con más avances y de apuntalar las conquistas sociales con más conquistas sociales”. "Nuestro proyecto de país mira a 2030 y os pido que trabajéis con ese horizonte”. "Tenemos proyecto y millones de razones para seguir avanzando”, ha proseguido Sánchez.
Asimismo, ha anunciado que va a presentar un proyecto de presupuestos "con la mayor partida social de la historia", lo que cabe interpretarse como un intento por culpar a la oposición si no salen adelante.
En este sentido, y respecto al nuevo modelo de financiación autonómica, ha apuntado que este servirá para "fortalecer el patrimonio común". "Son más recursos para todas las CCAA y es inexplicable que algunos, para ir contra el Gobierno de España, están dispuestos a ir contra el interés general".
El líder del PSOE se ha referido a la situación que vive Ceuta, tras la invasión del pasado 30 de julio, y ha destacado que es "nuestra principal prioridad". Ha incidido en que se está trabajando para "saber lo que ha pasado". "Cuando lo hagamos lo compartiremos con total transparencia como siempre hemos hecho y en defensa del interés general". Pero ha vuelto a insistir, como ya hiciera en el Congreso de los Diputados la semana pasada, en que "la contundencia de nuestra democracia no es incompatible con la dignidad humana. Quienes tengan derecho a asilo lo tendrán y quienes no serán devueltos".
Por supuesto, en una de sus habituales costumbres --atacar a la oposición-- ha acusado a ésta de aprovechar cualquier crisis para "esparcir su odio". "Está toda la internacional ultraderechista atacando a España. Por algo será. Tras ocho años de Gobierno progresista España es el reflejo de que contrario a su odio está nuestro avance".
"Nos enfrentamos a la alianza de una involución entre la derecha cada vez más ultra y una ultraderecha cada vez más crecida basada en recortar derechos y libertades, privatizar el estado de bienestar y fracturar la convivencia. Hace años utilizaron la crisis financiera y ahora algunos quieren utilizar la guerra y el rearme. En definitiva, lo de siempre: el odio y el miedo", ha insistido el líder socialista.
En este punto, se ha acordado de los resultados electorales del estado alemán Sajonia-Anhalt, que, a su juicio, demuestran que "es más necesario que nunca" un Gobierno progresista en España. "Somos la vanguardia del avance frente a los reaccionarios". "Desde España estamos demostrando que es así cómo se para a los reaccionarios: con más derechos y más libertades".
El problema del presidente es que esta vez no se ha detenido en enarbolar el espantajo ultra. No, ha vuelto a insistir, como hizo durante su famosa entrevista en la cadena SER, en que no hay alternativa fuera de él, o que sí hay alternativa pero se trata de alternativas que Feijóo no se atreve a explicarnos. Vamos, puro fascismo.
Todo ello mismo tiempo que ponía sobre la mesa su prioridad progresista, desde nosotros y nosotras: que el aborto sea un derecho constitucional, como él dice, 'blindar' el aborto en la constitución. Todo un logro progresista.