
A Stellantis le ha sentado bien el giro dado por el italiano Antonio Filosa, a la vista de sus resultados en el primer semestre. Y es que los ingresos han subido un 10% y ha dejado las pérdidas, logrando un beneficio neto de 670 millones.
El grupo automovilístico, con sede en Países Bajos y que surgió de la fusión del francés PSA y el el italo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) en enero de 2021, ha tenido una buena evolución en lo que va de año, al igual que el francés Renault. Mientras que entre los grupos automovilísticos alemanes se han dado varios frenazos y hasta anuncios de miles de despidos, como se ha visto en el grupo Volkswagen y una de sus marcas (Porsche), y en BMW. Mientras que Mercedes-Benz ha reducido sus previsiones anuales, tras menores ingresos, ventas y beneficios semestrales.
Volvamos a Stellantis, que tiene entre sus accionistas a la familia italiana Agnelli, a través de su vehículo inversor Exor, que también es primer accionista de Ferrari y CNH Industrial, pero dejará de serlo en Iveco Group... cuando pase a manos del grupo indio Tata Motors. Tras Exor, en el capital de Stellantis están: la familia francesa Peugeot, el Estado galo, el fabricante automovilístico chino Dongfeng y varios fondos de inversión.
En el primer semestre, los ingresos de este grupo que tiene 14 marcas (Peugeot, Opel, Citroën, Fiat, Jeep, Lancia, Alfa Romeo, Chrysler, DS, Abarth, Dodge y Maserati, entre otras) han subido un 10%, hasta 81.614 millones de euros. Sus ventas han ascendido a 2,96 millones de vehículos, un 11% más hasta junio, aunque con diferencias entre regiones. Norteamérica ha vuelto a ser un motor de crecimiento, con un alza del 6% en el segundo trimestre, gracias a los avances en EEUU (+6%) y México (+17%); mientras en Europa han ascendido un 3%, destacando a su socio chino Lepmotor, con seis veces más de ventas; frente a los descensos en Sudamérica (-2%), Oriente Próximo y África (-6%) y Asia-Pacífico (-29%).
Por su parte, el beneficio operativo ajustado se ha situado en 1.733 millones, un 221% superior al de hace un año. En resultado neto ha pasado de perder 2.256 millones a ganar 670 millones. Eso sí, la deuda se ha incrementado, desde 45.947 millones a 52.062 millones.
El CEO, Antonio Filosa, ha señalado que “hemos mejorado nuestro desempeño en los indicadores clave, con aumentos significativos de los ingresos netos, el beneficio operativo ajustado y el flujo de caja libre industrial”. También ha confirmado que mantienen las previsiones anuales, “con la implementación de nuestra estrategia FaSTLane 2030 en marcha y los lanzamientos previstos para este año avanzando según lo previsto”. Recuerden que este nuevo plan estratégico incluye inversiones de 60.000 millones, así como más producción en EEEUU y menos en Europa. Sin embargo, ha revisado al alza el impacto de los nuevos aranceles que ha impuesto Donald Trump, que serán de entre 1.000 y 1.200 millones.
Y ojo, porque Stellantis se ha aliado con los grupos chinos Dongfeng y Leapmotor. Además, junto a la tecnológica china CATL está levantando una gogafábrica de baterías en Figueruelas (Zaragoza). Todo ello en un contexto de imparable colonización china en el sector del automóvil, especialmente en España, donde Stellantis tiene tres plantas situadas en Vigo, Figueruelas y Madrid.












