Sr. Director
En la crisis que se vive en Ceuta llama la atención la lentitud de la reacción del Gobierno y la prontitud con la que se movió desde el principio la sociedad civil y su constancia. Algunos de los centros de atención a los migrantes, que están proporcionando un techo y alimentos a muchas personas, han sido improvisados por ONG, organizaciones religiosas y entidades vecinales.
Es admirable esta reacción solidaria que es una expresión de humanidad cuando tantos están viviendo en condiciones indignas. Las devoluciones pueden tardar meses en llevarse a cabo, algunas solicitudes de asilo pueden tener fundamento y los menores no se pueden expulsar. Esto va para largo y sin una ruta clara, agilidad y recursos suficientes, la sociedad civil puede cansarse y su solidaridad agotarse.