Se va afianzando la idea de que el sucesor de Pedro Sánchez será Óscar Puente, el primero que se ha atrevido a atacar públicamente al rey Felipe VI. Ojo, ambos socialistas podrían ir más allá y convocar un referéndum sobre la forma de Estado para que se eligiera entre monarquía o república.

Hasta ahora, en la carrera por tomar el relevo a Sánchez, había tenido más relevancia el socialista catalán Salvador Illa, presidente de la Generalitat, sobre todo, porque el PSC es un granero de votos para el PSOE y permite que Cataluña sea una de las pocas regiones que sigue bajo su mando. En segunda posición figuraba el socialista vallisoletano Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, pero como es tan inteligente como caradura, en los últimos días, se ha dado la vuelta a la tortilla y se ha posicionado en el primer lugar como sucesor de Sánchez por su crítica al Rey, o sea, ni más ni menos, que al jefe del Estado.

Todo esto en un contexto que no es positivo para el socialista madrileño Sánchez, que ahora disfruta de sus vacaciones pagadas por los contribuyentes (no como su homóloga italiana Giorgia Meloni, que las costea de su propio bolsillo) en La Mareta, junto a familiares y amigos (entre ellos, el propio Salvador Illa). Y sólo ha interrumpido su descanso para conectarse por videoconferencia con algunos de sus ministros, pero eso no ha tapado el fracaso en su gestión de la invasión de Ceuta y la falta de presión a Marruecos, que depende energéticamente de España. Encima, ahora ha recibido un aviso de Bruselas, que se ha puesto del lado de la postura del presidente ceutí, el pepero Juan Jesús Vivas, y ha señalado que España debe devolver a Marruecos a todos los inmigrantes que entraron ilegalmente… ¡incluidos los menores!

Sánchez -por ende, el PSOE- pierde militantes y no va bien en las encuestas, pese a los esfuerzos de José Félix Tezanos en el CIS. Y es que el partido socialista sólo serían la fuerza más votada en cinco circunscripciones (las cuatro catalanas -Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona- y Navarra). Es cierto que se mantendría algo por encima de los 100 escaños, pero ni añadiendo a Unidas Podemos y Sumar ni al resto de partidos del bloque de investidura (los citados, más ERC, EH Bildu, PNV, BNG, Junts y Adelante Andalucía) llegaría a la mayoría absoluta que está fijada en 176 diputados. Sin embargo, si PP se une a Vox y UPN, alcanzaría los 197-205 escaños, muy por encima de la mayoría absoluta. A todo esto se suma que dentro del PSOE le han empezado a salir críticos a Sánchez por su desastrosa gestión de la invasión de Ceuta y los primeros en alzar la voz antes de que empezaran a surgir amenazas desde el propio partido han sido: el diputado ceutí y vicepresidente primero de la Asamblea de la Ciudad Autónoma, Melchor León, y el alcalde de Cuenca, Darío Dolz,… y este último ha llegado a exigir elecciones.

Un contexto que también le viene muy bien al propio Puente. Quizá por eso aprovechó días atrás para atreverse a ser el primero en criticar públicamente al Rey… sólo por saludar al periodista Javier Negre (que el Gobierno considera un ‘ultra’) en la toma de posesión del ‘ultra’ Abelardo de la Espriella como presidente colombiano. Este último es católico y por eso el Gobierno ha tardado en reaccionar y mandar ayuda tras el terremoto que ha sufrido Colombia, donde puede que ayuden mucho más Fundación Madrina y la cantante Shakira, entre otros.

El titular de Transportes calificó de “absoluta ignominia” el saludo entre Felipe VI y Javier Negre en la red social X (a la que dedica mucho más tiempo que a intentar solucionar el creciente caos ferroviario, la pérdida de reputación de la alta velocidad española y el mal estado de las carreteras, y donde critica mucho a PP, jueces, periodistas y hasta empresas). Asimismo, reposteó un mensaje que pedía la República, por lo que reflejó su apoyo a dicha forma de Estado.

Claro que Puente no sólo no ha rectificado en su crítica al Rey, sino que ha ido a más. Ya no en X, sino en una entrevista en Europa Press, ha señalado que “quien ha sobrepasado el límite es la Casa Real”, que, en su opinión, “debería haber medido mucho más” lo que hacía. También ha defendido que Felipe VI “se ha equivocado gravemente” con una imagen al saludar a Negre “intolerable” y espera que “no se repita nunca”. Por si esto no bastara, ha subrayado que “el jefe del Estado que yo tengo en mi cabeza no tocaría a Javier Negre ni con un palo”. Eso sí, ha negado que tras su fuerte crítica exista “ninguna estrategia” del Gobierno contra la Corona o a favor de la República, ¿en serio? Además, ha añadido que “como cualquier socialista”, él tiene “alma republicana”.

Permítannos la duda, señor Puente, de que no haya dicha estrategia porque en RTVE (la primera voz mediática de Moncloa) ya han empezado a hacer campaña al recordar una entrevista de Victoria Prego a Adolfo Suárez (ambos ya fallecidos), donde se le preguntaba porqué no se llegó a plantear el referéndum sobre la forma de Estado para que los españoles eligieran entre monarquía o república… y el propio Suárez reconoció que no se hizo dado que no se tenía claro que ganara la primera opción, por lo que al Rey se le incluyó en la Ley para la Reforma Política, de 1977, y no se hizo ningún referéndum.

Ojo, ahora, el PSOE podía amenazar con lanzar dicho referéndum. Por el momento, tiene controlado a Felipe VI, a pesar de que a este le han cabreado algunas cosas que ha hecho el Gobierno y quiere ir a Ceuta, y así se lo indicó al presidente ceutí, el pepero Juan Jesús Vivas, pero Moncloa se lo impide. De hecho, Felipe VI no ha visitado ni Ceuta ni Melilla, pues la última visita de la Corona fue la que realizaron el rey Juan Carlos I y la reina Sofía en 2007.

¿Todo lo anterior es casualidad? Por supuesto que no, y muchísimo menos si se recuerda al poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán Friedrich Schiller, quien defendía que las casualidades no existen.