Se cumplen 25 años del 11 de septiembre de 2001, cuando Bin Laden atentó contra las torres gemelas, el Pentágono y la Casa Blanca. George Bush acababa de llegar a la Presidencia.

Bin Laden, una personaje muy creativo, había inventado, más bien certificado, la guerra terrorista, la que no distingue entre militares y civiles, la de ahora mismo, la del siglo XXI. No es terrorismo que se convierte en guerra es que la guerra se convirtió en terrorismo. Las mujeres y los niños, los ancianos, todos los civiles, participan en ella y, ojo, en calidad de elementos pasivos: son víctimas, nunca verdugos.

La guerra clásica, donde dos ejércitos se enfrentaban en campo abierto y sólo morían los militares no se estila desde hace tres siglos, pero lo curioso es que ya no hablamos de bombardeos contra el enemigo, en los que pueden perecer civiles, sino que los civiles se han convertido ahora en el primer objetivo militar y, además -Gaza es el mejor ejemplo- los terroristas golpean -a civiles- y luego corren a esconderse detrás de sus mujeres y sus hijos... para poder acusar al enemigo de crueldad.

La guerra vigente en el siglo XXI, es, por tanto, guerra terrorista, la peor de la historia. Las llamada leyes de la guerra han dejado de tener sentido.

El 11-S se celebra también la Diada catalana. Pedro Sánchez presume de que ha normalizado Cataluña. En Hispanidad hemos repetido que no ha solucionado nada, más bien ha enquistado esta región española y la ha hecho cada vez más ingobernable.

Lo que realmente ha conseguido Sánchez es que en lugar de un 'procés' haya creado dos: el de Junts-ERC y el de Alianza Catalana, que me parece mucho más serio que los otros dos.

Digo que me parece más serio porque, al menos, hasta ahora Silvia Orriols siempre ha dicho que como ella pretende la independencia de Cataluña no se va a presentar al Congreso español, porque ella no quiere gobernar una España ajena.

Es decir, lo contrario de lo que perpetran ERC y Junts, izquierda y derecha indepes, que desprecian a España pero dictan leyes para andaluces, gallegos o castellanos.

La encuesta a la que aludimos hoy demuestra que lo que realmente ha cambiado con Sánchez ha sido esto; enquistar y multiplicar el separatismno catalán. Gracias, don Pedro.