Sr. Director:
Era catalán de Lérida, Verdú. Sus padres eran unos modestos labradores. La muerte de su madre y un hermano deciden su entrada en el noviciado de los jesuitas de Tarragona. Pasó tres años en Montserrat. Luego estudias en Mallorca Filosofía. Lo más decisivo de su vida en esta época es el encuentro con el hermano Alonso Rodríguez (30 de octubre). Portera del colegio un santo y un místico. Pasa a estudiar Teología en Barcelona y a continuación, va a América. En 1610, a sus 30 años, embarcó para Cartagena de Indias, hoy Colombia. Allí se consagra totalmente a la redención de los esclavos negros. La trata de esclavos está en auge. Miles de esclavos cazados en las playas africanas como si fueran animales, llegaban a las costas americanas y eran vendidos en el mercado.
Durante 40 años no llegará a Cartagena de Indias un navío negrero que no sea recibido por Pedro. Recorre la ciudad mendigando para sus “queridos hijos”, les lleva medicina, alimentos y consuelo. Más de 300.000 son bautizados por sus manos. Del bosque a los hospitales, a las chozas, a los campos de trabajo. A sus 70 años estalla la peste y Pedro se contagia. Sin embargo, cada vez que viene un barco, se hace llegar en brazos hasta la playa para ayudar a los esclavos que vienen. Murió cuando tenía 74 años. Se había hecho esclavo de los esclavos, hasta la muerte. Un vida prodigiosa e increíble.