El gran enigma de la política española sigue siendo el mismo: ¿Qué cadáver de Pedro Sánchez posee el rey de Marruecos, Mohamed VI, para que el Ejecutivo español se muestre tan miedica respecto a Rabat? ¿A qué tipo de chantaje le tiene sometido?

Hasta cuando Europa le dice que devuelve a todos los ilegales, que eso no es contrario a la ley, hasta cuando Marruecos asegura que acogerá a todos, menores y mayores, y, sin embargo, España se niega.

España dejó de apoyar al polisario, que contaba con el apoyo de Argelia y nunca ha apoyado el movimiento rifeño de liberación: dos errores. 

España dejó de apoyar al polisario, que contaba con el apoyo de Argelia y nunca ha apoyado el movimiento rifeño de liberación: dos errores

Y el caso es que España posee instrumentos de presión poderosísimos sobre Marruecos. Por ejemplo, Marruecos depende de España en la producción eléctrica, vía cables submarinos, y en el gas, de España. A lo mejor ha llegado el momento de utilizar esa presión... porque seguimos sin comprender por qué no lo utiliza Pedro Sánchez. 

Otrosí, Mohamed VI no reina en Marruecos: posee Marruecos. No es un rey es un CEO... y cruel como pocos. Es el propietario de la mayoría del grupo industrial público marroquí, Al Mada, que controla la banca, las empresas energéticas y de telecomunicaciones del país. Insisto: Mohamed VI no es el rey de Marruecos, con omnímodo control de las Fuerzas de Seguridad y del Ejército, es más: es el propietario de Marruecos y, por cierto, uno de los hombres más ricos de África, en un país que subsiste en la miseria. 

Pero muchos marroquíes le adoran porque no le ven como un jefe de Estado sino como el descendiente del profeta. Y esto supone un problema.