La marca automovilística china MG es una muestra más de la creciente colonización de Occidente, y en especial, de España, que está realizando el gigante asiático. Y es que el dueño de dicha marca, el grupo SAIC, ha anunciado que levantará su primera fábrica europea en La Coruña, en concreto, en la comarca de Ferrol,... y más cuando MG ya está entre las diez marcas más vendidas de nuestro país, con 20.210 turismos hasta mayo, según los últimos datos de Anfac, Faconauto y Ganvam.

Sólo en el quinto mes del año, dos de sus modelos (el MG ZS y el MG3) se han colocado entre los diez más vendidos, en el quinto y en el décimo puesto, respectivamente. MG está entre las marcas chinas con mayor número de matriculaciones en nuestro país, junto a BYD (17.986 unidades hasta mayo), Ebro -que es propiedad de la española EV Motors en un 60% y del grupo chino Chery en un 40%- (11.131) y Omoda -que es propiedad del grupo Chery- (10.780).

Eso sí, entre los mayores crecimientos de matriculaciones en los cinco primeros meses del año, destaca DR (perteneciente al grupo italiano del mismo nombre que importa componentes de los fabricantes chinos Chery, JAC y BAIC; los ensambla en Italia y vende vehículos de marcas chinas), con 1.472 turismos vendidos, un 24.433% más que hace un año. Le sigue ICH-X, con 67 unidades, un 1.240% más; y Voyah, con 16, un 433% más.

La marca MG prevé fabricar 120.000 vehículos eléctricos al año en una planta que levantará en la comarca de Ferrol, en La Coruña, y estará operativa antes de que acabe 2028. La intención es invertir 200 millones de euros y crear más de 2.300 empleos... pero habrá que ver si estas cifras se cumplen o no, y más con la experiencia de la gigafábrica de baterías que se está levantando en Zaragoza, tras el acuerdo entre Stellantis y CATL, porque los primeros trabajadores se han traído desde China. Por cierto, Stellantis, que tiene su sede en Ámsterdam (Países Bajos), ya tiene importantes alianzas con las marcas chinas Leapmotor y Dongfeng.

En paralelo, todo esto se conoce en un contexto que no es baladí dentro de la Unión Europea. Hace unos días, abrió la puerta a cambiar su relación económica con el gigante asiático porque la situación “no es sostenible”: la UE importó más bienes de los que exportó a China en 2024, lo que le generó un déficit comercial de más de 300.000 millones de euros, por lo que ahora se estudiará la adopción de una respuesta "más sólida y coherente" a esa problemática. Desde el país que dirige Xi Jinping se respondió que tomarían represalias “con firmeza” contra cualquier nueva “restricción discriminatoria” que Bruselas decida aplicar sobre la relación comercial entre ambos.

La UE busca tener un solo criterio en dicha relación, sin embargo, España parece querer desmarcarse del resto de Estados miembros. En Berlín, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, afirmó que nuestro país estaba retirando su apoyo a una iniciativa liderada por Francia para reforzar las defensas comerciales de la UE contra el gigante asiático, como informó Politico.