
El mural es crudo pero me temo que el Rey de España, después de lo de Ceuta, no se merece otra cosa. La comparación con las actitudes regias en las Navas de Tolosa, viene a la mente de inmediato
El mural es crudo pero me temo que el Rey de España, después de lo de Ceuta, no se merece otra cosa. La comparación con las actitudes regias en las Navas de Tolosa, viene a la mente de inmediato.
A Ceuta y Melilla no debió viajar, el pasado 31 de julio, el jefe del Gobierno, a quien ceutíes y melillenses , como cada día más españoles, no sólo le consideran un cobarde sino, además, un canalla. Así que los escasos policías destinados en las dos plazas españolas de África, en lugar de proteger a los ceutíes de los moros o al presidente del Gobierno de los morunos, tuvieron que proteger al jefe del Ejecutivo de la comprensible ira de los ceutíes.
Ahora bien, a Ceuta no debió acudir Pedro Sánchez sino Felipe VI, que para eso es el Rey y estamos hablamos de un problema de soberanía y de integridad territorial, propios del jefe del Estado... que es el Rey. Por contra, acudió Sánchez, temeroso de ofender a Mohamed, en un discurso contradictorio y ligeramente estúpido, mientras el Rey de España se exhibía en televisión escribiendo 'wasaps'… mientras una turbamulta de marroquíes, entre ellos los delincuentes que Mohamed VI había sacado las prisiones marroquíes, saqueaban la ciudad española. Mucho republicano debe haber en la Casa Real -no, no me refiero a la Reina Letizia- pero el Rey de España no puede reaccionar así, explicándonos que ha llamado a Pedro Sánchez y a Juan Vivas, el delicuescente gobernador pepero de Ceuta.
Porque, de otro modo, mucho me temo que los españoles se formularán esa pregunta que ha arrasado con tantas dinastías: ¿Este Señor para qué nos sirve? Porque lo malo de la evanescencia es que no dura mucho tiempo.
Por cierto, ¿cuál es el trasfondo de la incompresible actitud de Pedro Sánchez con un Mohamed VI que le desprecia como todos los villanos desprecian al que se rinde antes de batallar? No lo duden: la cristofobia activa de Pedro Sánchez, que jamás osará molestar a los musulmanes, pero sí a los católicos, o sea, a la mayoría de los españoles, sean practicantes o no. Lo que distingue al Sanchismo es su espíritu profanador como consecuencia directa de su odio a Cristo.
¿Comprenden?










