
Pedro Sánchez sigue acumulando hitos… negativos. El asalto ilegal a Ceuta de miles de inmigrantes el jueves, se calcula que unos 30.000 en un solo día, más los miles que ya había cruzado a nado la frontera durante los días previos, pasará a la historia como uno de los momentos más delicados para España, desde la Transición. Sí, la invasión de Ceuta ha comenzado. Y, atentos a Melilla, advierte el experto en inmigración ilegal, Rubén Pulido.
«Ahora no pierdan de vista Melilla».
— Rubén Pulido (@rubnpulido) July 30, 2026
Ya lo dije este mediodía… https://t.co/rb47Bbebg1
Porque el primer objetivo, la primera obligación de un Estado es defender sus fronteras, y España, con Sánchez como presidente, no es capaz de hacerlo. No es una opinión, es un hecho a la vista de todos, también a la vista del propio Sánchez que este viernes irá a Ceuta para hacerse la foto. Va tarde. ¿Dónde estaba el Gobierno el jueves 30? ¿Dónde estaban Marlaska, Robles y el propio Sánchez mientras toda España veía cómo miles de inmigrantes entraban ilegalmente en Ceuta?

Al presidente del Gobierno le da lo mismo lo que sucede en la ciudad autónoma, porque sabía perfectamente desde hace días que el asalto del jueves podía suceder y no hizo nada. Ahora no le ha quedado más remedio que enviar al ejército, pero tarde y mal, después de que el ministro Marlaska, uno de los nuestros peores ciudadanos, negara la ayuda solicitada por el gobierno ceutí.
Y por si todo esto fuera poco, ahora va el Gobierno y se enfada, no con Mohamed VI, responsable de la avalancha, sino con Meloni, que amenazó con suspender el acuerdo Schengen con España, algo lógico, vista la pasividad del Gobierno Sánchez ante la avalancha ilegal de inmigrantes.
¿Comprenden? Marlaska agradeció a Marruecos su colaboración -no es coña-, mientras Albares convocó al embajador de Italia. Es el mundo al revés. Agradecemos a quien nos agrede y reprochamos a nuestro amigo.
Más: el día de autos, el jueves 30, se celebró el Día del Trono, en Marruecos, y entre los invitados estaba Infantino, presidente de la FIFA. Mohamed VI quiere que la final del Mundial 2030 se juegue en Casa Blanca y no en el Bernabéu, que sería lo lógico. Conviene recordar que, en principio, los organizadores del Mundial eran España y Portugal. Marruecos se sumó al proyecto después.
Y, por último, un dato que no debería preocuparnos, pero...: el jueves, durante el Día del Trono, Mohamed indultó a 1.788 presos.








