
A la vista de sus resultados de 2025, Air Nostrum ha dado más alegrías que Iryo a sus accionistas: su presidente, Carlos Bertomeu, y los fundadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) -Antonio Pellicer y José Remohí-, estos últimos dieron un buen pelotazo al vender el IVI al fondo KKR por 3.000 millones de euros. Y es que la aerolínea no sólo ha elevado ingresos, sino que ha vuelto a números negros, mientras el tren de alta velocidad italo-español (del que Air Nostrum posee el 25%) ha reducido sus pérdidas, pero aún no ha logrado ser rentable.
Vayamos a las cifras de Air Nostrum. Sus ingresos han subido un 11%, 690,1 millones de euros, gracias al mayor número de vuelos (+7,2%), el aumento en ocupación (+1,1%, al 82,6%) y en transporte de pasajeros (un 9,4%, hasta 6 millones). Recuerden que la aerolínea se encarga de los vuelos regionales del grupo Iberia (integrado dentro del holding IAG).
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) ha ascendido a 25,9 millones; y el resultado de explotación se ha triplicado, alcanzando 25,9 millones. Y el resultado antes de impuestos ha pasado de -3,3 millones a unos números negros de 10,5 millones, gracias a la mayor actividad y los planes para reforzar la rentabilidad operativa.
Sin embargo, Air Nostrum aún debe dinero al ICO y a la SEPI, del crédito y del rescate que recibió tras la crisis del Covid. En concreto, el Gobierno le adjudicó un préstamo de 111 millones del fondo para empresas estratégicas de la SEPI (que se nutrió con fondos europeos) y del que ha amortizado 20 millones en 2025. También recibió préstamos de varias entidades bancarias avalados por el ICO y ha devuelto 40,4 millones el año pasado. Además, ha abonado 13 millones correspondientes a intereses de dichos préstamos. Hasta el cierre de 2025, la aerolínea ya ha devuelto 95,2 millones en amortización y 45,7 millones en intereses, lo que supone un total de 141 millones de la deuda contraída después de la crisis del Covid.
La aerolínea tiene una flota de 46 aviones, 1.600 empleados y conecta 59 destinos de nueve países. “Los buenos resultados obtenidos en 2025 son la base que debe permitir a Air Nostrum afrontar el futuro desde una posición reforzada, con un esquema de ingresos al alza y una estructura de costes competitiva y, todo ello, gracias a un gran equipo de 1.600 profesionales que, día tras día, atienden con máxima dedicación a los clientes de sus más de 230 vuelos diarios”, ha señalado Air Nostrum.
Recuerden que sufrió los efectos de la crisis económica que surgió en 2007 presentando números rojos y costó la recuperación, por lo que se hizo necesaria la entrada de nuevos inversores (ocasión que aprovecharon los fundadores del IVI) en 2014, volviendo a beneficios. Cinco años más tarde, en 2019, los Serratosa salieron del accionariado, donde ya sólo tenían un 7%, y después llegó el batacazo de la pandemia del Covid-19 para el sector aéreo, un golpe que llevó a pedir créditos públicos... que aún sigue devolviendo y que lastran su resultado.
Y en el primer semestre de este año, Air Nostrum ha señalado que el contexto ha estado marcado por el encarecimiento del combustible tras el estallido de la guerra de Irán, aunque ha podido contener el impacto en cuentas en un nivel “moderado”. Además, no hay que olvidar que el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz el pasado 18 de enero y el creciente caos del tren en España ha llevado a que se reduzca el transporte ferroviario y crezca el aéreo.











