Decíamos ayer que la batalla por echar a Florentino Pérez de la presidencia del Real Madrid aún no ha concluido. O mejor, se ha reanudado tras las elecciones de junio, en que Pérez obtuvo dos terceras partes de los votos.

Ahora bien, lo que no sabíamos 'ayer' era que el financiador de la operación contra el presidente del Real Madrid, que no es otro que Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, ha prometido a sus adversarios electorales, a Enrique Riquelme, de Vox, a su propio yerno, David Mesonero y al incombustible Rosauro Varo, quien sigue hablando de Telefónica, como si fuera suya, utilizando su amistad con Javier de Paz, que la eléctrica financiará la campaña mediática contra el presidente del Real Madrid. Tiene dos años para lograr la retirada y jubilación de don Florentino y tomar el poder en la Casa Blanca.

Es decir, que Enrique Riquelme y David Mesonero, cualquiera de los dos puede ser el presidente del Real Madrid, tiene crédito ilimitado durante un bienio para conseguir dos cosas: mantener la campaña contra Florentino en la prensa y que la grada del Bernabéu continúe silbando a Pérez por los malos resultados del equipo, o incluso cuando vayan ganando, como ocurrió con el Inter y con el Rayo Vallecano.

Y es que el presidente blanco tiene muchos enemigos. También porque no es el tipo más simpático del universo, como elemento de forma, y también, elemento de fondo, porque se ha cargado el madridismo, aquel equipo cuyos triunfos empezaban abajo, en la cantera, hasta convertirlo en un producto tan especulativo como los fondos de alto riesgo, un mercado de estrellas poco edificantes para la infancia y para la juventud.

Medios contra el presidente del Real Madrid: la SER, la COPE, ABC, Marca, El Confidencial... en breve, RTVE. Aliados circunstanciales: Pedro Sánchez, a través de Javier de Paz, Javier Tebas, Urbano Cairo, Raúl González... 

Total que tenemos a Enrique Riquelme, David Mesonero y Rosauro Varo. Tres conspiradores principales, y otros muchos secundarios, para derrocar a Florentino Pérez del trono del Santiago Bernabéu. El dinero lo pone Iberdrola e indirectamente Telefónica. a través de los derechos del fútbol y de la pareja PSOE-PP: Rosauro Varo -pepero- y el socialista Javier de Paz, presidente de Movistar+ y agente de Zapatero y de La Moncloa.

Sobre Telefónica, y para los que niegan la implicación de la operadora en este fregado, varios apéndices: Javier de Paz constituye un factor clave en la campaña antiFlorentino, no sólo porque financia al peor enemigo del Real Madrid, el presidente de la LFP, Javier Tebas, a quien Florentino estuvo a punto de derribar con su proyecto de Superliga Europea, sino también por otra vía, la del CEO de Telefónica, el también socialista, hombre de de ZP, Emilio Gayo. 

Sólo les revelaré que en casa de Emilio Gayo, era durante la campaña, donde se reunían periodistas, no sólo deportivos, de la COPE, de ABC y de Marca, para planificar la campaña pro-Riquelme y Anti-Floro del día siguiente.

Y es que Pérez tiene muchos enemigos, en los primeros puestos del listado, Ignacio Galán, quien no le perdona que pretendiera hacerse con Iberdrola (sí, era eso lo que pretendía).

Sólo hace tres meses que perdieron las elecciones, pero si los resultados deportivos no acompañan los pitos continuarán en el Bernabéu... esa es la clave

Riquelme, Mesonero y Rosauro. Añadan a Raúl González, futuro director deportivo del Real Madrid presidido por Riquelme o por Mesonero o al dueño de El Mundo, Expansión y Marca, Urbano Cairo, a quien, con la mencionada Superliga, Florentino hubiese echado a su equipo de fútbol, el Torino, a la segunda división, a las ligas nacionales.

Medios anti Floro: la cadena SER, por tradición, aunque Oughourlian y Florentino se respetan. La COPE (Juanma Castaño), el ABC (Agustín Peri) Marca (Juan Ignacio Gallardo) y Luis Enríquez (El Confidencial).

Luis Enríquez con especial saña por cuanto Florentino se negó a nombrarle director general del club. Y no sólo me refiero a periodistas deportivos, sino a algunos políticos y económicos, por ejemplo a quien Riquelme ofreció una cargo en el Real Madrid y, miren por dónde, escribió cosa muy duras, no sobre el Real Madrid, sino sobre ACS.

Javier Tebas el hombre de la liga de Fútbol Profesional. Tebas es ese curioso personaje que, gracias a su amigo de Telefónica, el socialista y zapatista Javier de Paz ha conseguido mantener los derechos de retransmisión de la Liga de fútbol que más crecen en Europa.

Ya hemos dicho que Tebas aborrece a Florentino que se quiso cargar la liga de fútbol con la Superliga europea, la misma razón por la que le tiene paquete Urbano Cairo, presidente de Unidad Editorial y propietario del Torino, al que habría echado de la gran competición continental.

¿Y es bueno echar a Florentino? Sí, porque a lo mejor así retorna el madridismo, pero cambiarle por Ignacio Galán y Riquelme sería salir del fuego para caer en las brasas... y encima con el Sanchismo sonriendo, beatíficamente

Los medios son importantes en la campaña contra Florentino que tiene por cabezas visibles a Riquelme, Mesonero y Rosauro. Además, el trío emplea otras bazas propagandísticas: la primera, inclemente: Florentino está gagá. La segunda, cruel: hay que aumentar los pitidos en el Bernabéu, dos años sin título, si Mouriño no lo remedia y no parece que lo remedie, con el Barça, encima, arrasando.

Y ojo, los pitidos de la grada constituyen una arma, la más poderosa, en poder de los conjurados, movidos, allá al fondo, por un señor llamado Ignacio Galán y la actitud beatifica de Pedro Sánchez en esta cacería.

Por ahora, tenemos gobierno en la sombra y bien financiado. Más vale que Mou gane al Barça.

A todo esto, ¿es bueno echar a Florentino? Sí, porque a lo mejor así retorna el madridismo, pero cambiarle por Ignacio Galán y Riquelme sería salir del fuego para caer en las brasas... y encima con el Sanchismo sonriendo, beatíficamente.