
Jordi Sevilla refleja bastante sensatez dentro de un PSOE que cada vez refleja menos el significado de sus siglas y se limita a ser lo que Pedro Sánchez quiera y diga, rodeado de sus afines. El exministro socialista y expresidente de Red Eléctrica (hoy Redeia) no está dispuesto a quedarse callado y no sólo ha lanzado un manifiesto para que su partido vuelva a la socialdemocracia, sino que ha insistido en que cerrar las centrales nucleares españolas es “una auténtica irresponsabilidad” y pone en cuestión la garantía de suministro eléctrico… por lo que se corre el riesgo de otro apagón.
El exministro lo ha hecho a través de un artículo en el diario económico Cinco Días (curiosamente, propiedad del grupo Prisa, que es uno de los portavoces de Moncloa, junto a RTVE). No es el primer artículo que escribe en dicho sentido ni la primera vez que se pronuncia al respecto, pues hace unos meses lo hizo en una entrevista en El Mundo y también a finales de 2024 (cuando trabajaba para la consultora LLYC), pero ahora ha insistido y ha criticado el silencio del Gobierno Sánchez ante la petición de prórroga de la central nuclear de Almaraz, tema sobre el que la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, sólo se ha pronunciado para recalcar que sólo ha sido solicitada por la central extremeña y que esperará a conocer el informe que está elaborando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Sevilla ha vuelto a ser crítico con el hecho de que España sea “el único país del mundo que sigue manteniendo planes de cierre” de las nucleares y considera que esa posición se ha convertido en dogma. También les ha echado en cara al Gobierno que le importe poco ir contracorriente de la mayoría del mundo y en contra de una recomendación del informe Draghi, y que obvie los avances de la técnica. Al mismo tiempo, ha subrayado que las exvicepresidentas Teresa Ribera y Nadia Calviño (ahora desde una vicepresidencia europea y desde la presidencia del BEI, en cada caso) apoyan la nuclear (su prórroga y su financiación, respectivamente), y que no hay incompatibilidad entre renovables y nucleares.
El exministro socialista se ha quejado de que la mayoría de las previsiones del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) no se cumplirán, pero Sánchez y compañía insistan en que sí lo haga la del cierre nuclear (en dicho Plan se incluye el adiós de cuatro de los siete reactores que están operativos -Almaraz I en 2027, Almaraz II en 2028, y Ascó I y Cofrentes en 2030-). Además, ha apostado por la prudencia y el sentido común, al tiempo que ha considerado oportuno que España revise toda su política nuclear “desde la prohibición de explotar minas de uranio, hasta el mantenimiento de las centrales y la inversión en nuevas minicentrales (en alusión a los SMR)”.
Un artículo de Sevilla que coincide con el primer día de la visita de una delegación del Parlamento Europeo a la central nuclear de Almaraz para evaluar su cierre tras la protesta de los trabajadores. Recuerden que la plataforma ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’ fue a Bruselas para pedir la continuidad de la central hace casi un año y que el pasado junio la Eurocámara apoyó a dicha plataforma cuando dejó abierta su petición, algo que permitía activar instrumentos de seguimiento institucional. A todo esto, se circunscribe la visita de diez eurodiputados este lunes y el martes 17. Una plataforma que, tras los plantones de Sara Aagesen, Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz, ahora lo ha intentado enviando una carta a Pedro Sánchez.












