Consejo de Ministros del martes 10 de marzo. Salen a escena doña Elma Saiz, cada día más entusiasta 'hooligan' de Pedro Sánchez, seguida de la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, mujer de pies fríos y cabeza caliente, José Manuel Albares, el dulce Albares, titular de Exteriores, y la ministra de Educación, Milagros Tolón, que no te da los buenos días para no comprometerse. 

"No a la guerra", grita doña Elma Saiz, muy comprometida ella y España, la más solidaria de todas las naciones unidas y países aledaños, quien nos explica que vuelve la universalización de la Sanidad (gracias a Pedro Sánchez, se entiende). Recuerdo que es lo mismo que en su día vendía Felipe González, quien abandonó La Moncloa en 1996.

Saiz tiene un recado de Mónica García y de sí misma, titular de la Seguridad Social, cada día más segura: todos los inmigrantes ilegales tendrán derecho a ser atendidos en el Sistema Nacional de Salud (SNS), aunque carezcna de permiso de residencia. Bastará con que estén empadronados o que dispongan de algún ticket de Mercadona.

 

 

Así se matan dos pájaros de un tiro: por una parte, se muestra solidaridad hacia los migrantes, gente muy sufrida y, al mismo tiempo, se convierte en ley, y así se puede vender, lo que ya es un hecho, dado que el extranjero sin papeles es atendido vía turismo sanitario o vía urgencias. 

Y es que el Sanchismo, de gobernar poco la verdad, pero, eso sí, de propaganda... oiga maestro entre los maestros.

Pero al repollo le faltaba un hervor. Y entonces Elma Saiz anuncia un nuevo foro de debate, es decir, otro lucimiento de nuestro amado presidente sobre, no se lo van a creer, sí, sobre Delitos de Odio.

Es el gran invento del Nuevo Orden Mundial, ese que ahora debemos clausurar, el de Ursula, para censurar al discrepante, bajo amenaza de hasta cuatro años de cárcel (artículo 510 del Código Penal). 

Y es que, no sé si lo saben, el odio avanza, rampante, por las calles, por ahí está nuestro paladín, Pérez-Castejón, para detenerlo. Le llaman coraje. 

Sánchez resucita el delito de odio... ¡debe ser cierto que está en las últimas!

Por orden de importancia le toca hablar a la vicepresidenta, Sara Aagesen, uno mujer tan entusiasmada con sus errores que jamás los abandona. Ahora bien, todo el mundo apuesta por la electrificación, al ritmo debido, y ya todo el mundo sabe que lo del Planeta es una coña. 

Por saber, saben que la economía vuelve a primar sobre la ecología. Entonces doña Sara -halehop- modifica levemente el discurso y nos cuenta que lo sostenible es rentable. 

 

 

Y, ya puestos, que la agenda verde es una agenda de prosperidad pero, eso sí, sigue persiguiendo a la nucleares justo en el momento en el que Emmanuel Macron, desde París, aseguraba que Europa se había equivocado al prescindir de la energía nuclear.

Le toca el turno al dulce Albares. Dulce pero chuleta porque cuando un periodista le pregunta su opinión sobre la propuesta del Congresista republicano norteamericano, Lindsey Graham, de que Estados Unidos abandone las bases militares es España, pues no les dejamos utilizarlas, el dulce Albares se crece y asegura, en tercera persona, que un ministro de Exteriores "no comenta comentarios". Hombre, campeón que el comentario lo ha hecho uno de los asesores del presidente de Estados Unidos en política exterior. 

 

 

Pero lo importante viene después tras las palabras de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, quien ha dicho que el nuevo orden mundial, se acaba y entonces RTVE española -¡tiembla- Ursula!- ha entrado en acción: te has vendido a Trump. 

Albares se extasía y entra en su máxima experiencia intelectual: solemnizar lo obvio: tenemos que elegir, nos cuenta, entre el orden mundial y el desorden mundial, el caos. ¡Átame esa mosca por el rabo!

Hombre, Josema, ¿y si hubiera otro orden distinto al actual? Porque claro, lo del derecho internacional está muy bien, pero ha sido en este orden mundial, el que tú predicas, de nombre derecho internacional, con ese derecho multinacional, con ese modelo multilateral... el que ha provocado más tiranías y más sangre que en cualquier otro momento de la historia moderna. Mismamente, en Venezuela o en Turquía.

Nos queda la ministra de Educación. Aquí la cosa se vuelve divertida. Milagros Tolón, comienza siempre sus discursos en 2018, que fue cuando creó el mundo o, al menos, cuando Sánchez llegó a Moncloa.

Y miren por donde, dice Tolón que las becas han aumentado un montón desde 2018. 

Elma Saiz saca a colación a Adolfo Suárez, el violador inconfeso... ¡esta chica no se entera!

Por cierto, reparto de menciones para el periodista Fernando Ónega. Ahí, Elma Saiz mete un poco la patita, porque le presenta como jefe de prensa de Adolfo Suárez, para poder atribuirle la frase del "Puedo prometer y prometo". 

Pero Elma, amor, ¿has olvidado que Adolfo Suárez es un enemigo del Gobierno al que habéis acusado, hace meses de haber violado a una colaboradora... que le ha denunciado 40 años después? Ya saben, como el chiste, hasta ahora no había sido necesario.

Elma: Adolfo Suárez fue un machista fascistoide, que, por un pelo, no ha sido condenado en la muy memorialista ley de la democrática desmemoria. 

¡Esta chica!