Mercadona cerró un 2025 “histórico” y “espectacular”, según Juan Roig, que este martes presentó los resultados ante la prensa. Rápidamente: el beneficio neto fue de 1.729 millones de euros, un 25% más que el año anterior. Por cada euro de venta, Mercadona obtuvo 4 céntimos de beneficio.

La facturación aumentó un 8% y alcanzó los 41.858 millones de euros, de los que 39.766 millones correspondieron a España y 2.092 millones a las 69 tiendas que tiene en Portugal. Ese es parte del éxito: crecer en ingresos y en beneficio con prácticamente la misma superficie comercial. Mercadona aumentó los tickets diarios a 115, esto es, 2.675 millones de euros y tiene una cuota de mercado del 28,5%, un 0,6% superior a la de 2024.

Novedad para este año, la evolución de la Tienda 8 (hay 1.482 Tiendas 8) a la llamada Tienda 9, que supone pasar de la tienda por negocios a la tienda por procesos. Traducido: habrá más espacio para los frescos, la compra será más ágil y sencilla y aumentará la productividad y la eficiencia de los trabajadores. Por ejemplo, todos los congelados se agruparán en un mismo espacio, al igual que los refrigerados. La inversión total ascenderá a 3.700 millones de euros.

Pero vamos con una de las frases de la jornada, fruto de una pregunta sobre el debate eterno sobre la marca blanca. Para Juan Roig no hay debate: “Yo no creo en Hacendado”, afirmó, lo que nos recordó aquella famosa, “nuestra página web es una mierda”, que dijo en 2017. Roig no cree en Hacendado, la marca blanca de Mercadona, ni en ninguna otra marca, porque él cree en “la calidad”. En este sentido, admitió que hay productos que alcanzan una calidad óptima, pero otros no. “Hay productos de Hacendado que no son de calidad diez”, señaló. Por ejemplo, “nuestras cervezas son muy mejorables. Estamos en ello”, explicó. “El problema nuestro no es de marca, es de calidad. Eso sí que es lo que necesitamos”, sentenció.

Roig, de 76 años, ha mantenido durante los últimos años, que “el puesto de trabajo no se hereda” y esto, llevado a la sucesión, implicaría que, llegado el momento, su sucesor sería alguien ajeno a la familia. Ahora bien, Roig no descartó que alguna de sus hijas pueda tomar el relevo. “Cuando llegue el momento decidiremos”, afirmó. Por cierto, en la presentación estuvo presente su hija Amparo, arquitecta en el estudio ERRE Arquitectura, que se encarga, entre otras cosas, de las tiendas de Mercadona.

Roig está “orgulloso” de pagar impuestos -Mercadona pagó 690 millones de Sociedades, esto es, una tasa efectiva del 22,8%-, pero eso es una cosa y otra bien distinta es cómo se emplean esos impuestos. “La gestión de los servicios públicos es muy mejorable, pero eso corresponde a los políticos”, señaló. “A los políticos lo único que les pido es que hagan bien su trabajo”. Afirmó. “Creo que los impuestos deberían haberse actualizado cada año”, explicó. Y es que llevamos cuatro años sin presupuestos.

Para terminar, Roig descartó comprar el Valencia Club de Fútbol, actualmente en manos del Peter Lim, que busca dar el pase después de años muy convulsos. “Con el basket ya tenemos bastante”, sentenció.