En su recta final al frente de la progre y blasfema Netflix, aún con el activista woke Reed Hastings a los mandos, ha lanzado varias recompras de acciones (nada más y nada menos que tres… y una de ellas por 21.360 millones de euros). Se trata de un cierto premio a los accionistas (entre los que se encuentra el propio Hasting, que es dueño de 4,2 millones de acciones) ante la gran cantidad de efectivo que tenía la compañía y para que los próximos repartos de dividendos se repartan entre menos… y así cada uno toque a más. Sin embargo, cabe preguntarle, ¿por qué no usa la elevada caja para bajar la elevada deuda... o incluso eliminarla?

En el primer trimestre (resultados que quedaron en un segundo plano ante el anuncio de la marcha de Hastings), Netflix ingresó unos 10.390 millones de euros, un 16,2% más que hace un año; el beneficio neto se disparó un 83%, a 4.481 millones, por la indemnización que recibió al escindirse el acuerdo para comprar ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD); y su deuda bruta ascendió a 12.214 millones. Recuerden que la progre y blasfema plataforma de streaming canceló las recompras de acciones cuando cambió su oferta por WBD a una totalmente en efectivo de 82.700 millones de dólares, ante la elevada oferta presentada por Paramount Skydance, pese a que existía una acuerdo entre WBD y Netflix desde principios del pasado diciembre.

Al final, el culebrón de la puja por WBD lo acabó ganando Paramount… y Netflix se retiró. Para intentar quitarse el mal sabor de boca por dicho fracaso optó por varios movimientos. Ni corta ni perezosa, anunció que destinará 20.000 millones de dólares a producir películas y series de calidad ¡ay, madre! A esto se sumó: la reanudación de la recompra de acciones, empezando por 1.102 millones; la compra de InterPositive, una compañía que aplica herramientas de Inteligencia Artificial (IA) al cine y que fundó el actor, director, guionista y productor estadounidense Ben Affleck en 2022; y una nueva subida de precios en España y EEUU.

Ahora, el consejo de administración de Netflix (que aún tiene como presidente ejecutivo a Hastings, y en el que también se sientan los dos CEOs, Ted Sarandos y Greg Peters, entre otros) ha autorizado una recompra de acciones por 21.360 millones de euros. Claro que se trata de la tercera que se hace tras perder la puja por WBD: a la citada de 1.102 millones, se suma otra que se aprobó por 5.800 millones tras el desplome bursátil al anunciarse la salida de Hastings y ahora la de 21.360 millones. En total, la plataforma de streaming acumula 28.262 millones en tres recompras en las últimas semanas, una cifra con la que habría podido liquidar la deuda bruta que tenía al cierre del pasado marzo (12.214 millones)… y aún le quedaría dinero para abonar la compra de InterPositive y empezar a afrontar la falta de ideas con la producción de películas y series de calidad (esperemos que en estos empiece a abandonar pronto la ideología woke). Claro que no sólo le faltan ideas, también principios. 

Por cierto, con las citadas recompras de acciones Netflix también aspira a mejorar su situación bursátil. Su cotización acumula una depreciación del 15% en el último año, al igual que en los últimos seis meses, sobre todo, por el culebrón de la puja por WBD. Eso sí, en lo que va de año, su acción ha ascendido un 2%.