
Intervenciones como la de Iván Ortega Deballón, profesor investigador Universidad de Alcalá de Henares, en la Comisión de Familia de la Asamblea de Madrid, nos recuerdan algo que solemniza lo obvio pero que, a la vista de la realidad, quizá no resulte tan obvio en algunos estamentos: hay que proteger a los niños.
Se trataba en una reciente sesión de dicha Asamblea sobre esa protección al menor. Allí, Ortega recordó datos -invisibilizados a la hora de presentar cifras- que, "En los últimos 15 años, de 50 filicidios, 26 niños fueron asesinados por sus madres", el resto lo fueron por sus padres.
Este profesor universitario, jurista e investigador académico, resaltó que "La invisibilización de la madre como agresora impide la creación de protocolos específicos que detectan riesgos de filicidios femeninos".
Precisamente, ese punto dio pie a la diputada socialista, Silvia Monterrubio, a criticar la intervención de Ortega, ya que, según ella, había dicho que no existían protocolos específicos de actuación. Claro que la misma diputada expresó (minuto 32:00 del vídeo) que no había encontrado -buscando con herramientas de Inteligencia Artificial- qué formación tenía el ponente para participar en la sesión de la Asamblea y, añadió, que por ejemplo, en el caso de menores abusados sexualmente por varones, dentro del ámbito familiar, ella no aportaba datos, porque tendía a "no invertarse datos", pero sabía que eran más del 95%.
Por su parte, la diputada de Más Madrid, Diana Carol Paredes, que, al igual que la diputada socialista, Silvia Monterrubio, tampoco había encontrado qué formación tenía el ponente para intervenir en la sesión de la Asamblea, sí compartió un hilo en twitter en el que según ella, Ortega Deballón (minuto 35:15), había comentado aspectos sobre el tema abordado en la ponencia. Curioso, dado que el ponente no tiene redes sociales.
Pero, dejando al margen el profundo trabajo de investigación de las diputadas socialista y de Más Madrid, nos quedamos con un comentario de Paredes, en el que la diputadada aludió al doctor Richard Gardner, creador del Síndrome de Alienación Parental, en el que según la diputada de Más Madrid, el doctor explicaba que los menores pueden iniciar encuentros sexuales a su voluntad. Entonces, Paredes se rasgó las vestiduras, ya que, según ella conductas como esas -asociadas a la pedofilia- es lo que defendían PP y Vox: "Vergüenza. Menudo asco", bramó Paredes. Pero, señora Paredes, ya no recuerda a la aún Ministra de Igualdad, Irene Montero, cuando defendió que "Todos los niños, las niñas y los niñes de este país tienen derecho a tener relaciones sexuales con quien les dé la gana". Entonces, el PSOE calló... y Más Madrid también.
Volviendo a su intervención, Iván Ortega incidió en que "se visibilizan y mediatizan exclusivamente los casos cometidos por padre, para dañar a la madre, obviando filicidios cometidos por madres u otros miembros de la familia, que estadísticamente, tienen una prevalencia equivalente". Como en el caso de la madre de Olivia, quien asfixió a la pequeña, en Gijón, o el de la guardia civil, Paola, quien asesinó a sus dos hijas, de 9 y 11 años, con su arma.
Ortega concluyó destacando que "La violencia no tiene género, tiene número y es muy alto. España es el único país que no combate todas las violencias. Debemos luchar contra todas las violencias y sin ningún género de dudas". De lo contrario, ese interés superior del menor en el que todos los partidos dicen coincidir, desaparecerá y los niños serán los principales desprotegidos.












