Parece que ha llegado el fin del culebrón que se estaba dando desde hace meses en el sector audiovisual mundial… y habrá más oligopolio, como ya apuntábamos. Y es que Netflix se ha retirado de la puja por ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD)… y ha ganado Paramount Skydance, algo que ambas celebran con subidas en bolsa.

La progre y blasfema plataforma de streaming no está dispuesta a superar la oferta mejorada de Paramount y considera que “ya no es financieramente atractivo” el precio al que debía subir para igualar la propuesta de su rival. Por eso ha optado por dar un paso atrás y al no necesitar ya el efectivo que tenía para su acuerdo con WBD, ha anunciado que retoma la recompra de acciones. Algo que los inversores han aplaudido: la cotización de Netflix sube más de un 10%, una alegría que ayuda a compensar un poco la depreciación del 3% que acumula en el último año y de casi el 24% que acumula en los últimos seis meses… debido a la puja por WBD.

Netflix ha referido que deja la apuesta por el crecimiento inorgánico y ahora prefiere apostar por el crecimiento orgánico, a través de su catálogo y de la fortaleza de su plataforma de streaming, la cual lidera dicho segmento a nivel mundial. También ha anunciado que destinará 20.000 millones de dólares a la producción de películas y series de calidad… esperemos que en estas no haya muchas muestras de la ideología woke a la que se niega a renunciar. Recuerden que dicha ideología es el último invento del progresismo que surgió en su día para referir el racismo de EEUU hacia los afrodescendientes, pero hoy abarca mucho más. En concreto, supone una apuesta por la ideología de género, el ateísmo, lo políticamente correcto y la corrupción de menores (como llaman en Vox, por ejemplo, Santiago AbascalCarla Toscano, a un proceso que no sólo supone adoctrinamiento). Y habrá que esperar a ver si esa milmillonaria inversión en nuevas películas y series permite ir acabando con la falta de ideas, cuya penúltima muestra se ha visto en el anuncio de la tercera temporada de la serie Miércoles, con la que seguirá estirando con éxito a dicho personaje de la familia Addams y a la que se incorporará la actriz Winona Ryder, tras el final de la serie Stranger Things.

El paso atrás de Netflix, pese al acuerdo que tenía con WBD desde principios del pasado diciembre, ha llegado después de que Paramount volviera a mejorar su oferta. Hace unos días, el grupo audiovisual que dirige David Ellison (hijo del multimillonario Larry Ellison, cofundador de Oracle y amigo de Donald Trump) elevó su oferta desde 108.400 millones de dólares (lo que suponía 30 dólares por acción) a 115.600 millones (31 dólares/acción) en efectivo, superando una vez más los 82.700 millones en efectivo (27,75 dólares/acción) que puso Netflix encima de la mesa. Además, a lo largo de la puja, Paramount ya había mejorado las condiciones, incluyendo, entre otras cosas: una compensación de demora diaria de 0,25 dólares/acción trimestrales desde el próximo 30 de septiembre y hasta que se cierre la operación; una mayor indemnización por bloqueo regulatorio que alcanza los 7.000 millones; una comisión de 2.800 millones que cubriría la rescisión del acuerdo con Netflix; y la eliminación de hasta 1.500 millones en costes financieros potenciales ligados al canje de deuda.

Al elevar la cifra de la oferta a 31 dólares/acción, Paramount cumplió con el plazo que le dio WBD para presentar su “mejor oferta final”. Y en todo esto también influyó la presión del fondo activista Ancora para que la balanza en el culebrón audiovisual se inclinara a favor de la oferta más… pues tampoco acababa de entender que WBD insistiera en aceptar la propuesta de Netflix y dar un curioso ‘no’ a Paramount, lo que hizo que surgiera la sospecha de que no era una cuestión pecuniaria sino ideológica. No hay que olvidar que WBD y Netflix siguen apostando por la ideología woke, mientras que Paramount lleva meses alejándose de lo políticamente correcto y apostando por el anti-woke.

Tras la mayor oferta de esta última, WBD (controlada en un 71% por la teleco estadounidense AT&T y en un 29% por la antigua Discovery) ha notificado a Netflix que era “una propuesta superior” e incluso su presidente y consejero delegado, David Zaslav, ha defendido que supone una oportunidad transformadora capaz de generar valor sustancial para los accionistas y de crear un gigante con capacidad para competir en todas las ventanas: cine, televisión tradicional y streaming. Asimismo, Zaslav ha referido que el largo proceso de evaluación hasta la decisión ha sido un ejercicio exhaustivo para asegurar el mejor futuro posible para ambas compañías. Y los dos CEOs de Netflix, los progres Ted Sarandos y Greg Peters, han dado las gracias a WBD y a su consejo de administración “por llevar a cabo un proceso justo y riguroso”. Además, no hay que olvidar que a Netflix sólo le interesaban los estudios de cine y el negocio de streaming de WBD (es decir, las plataformas HBO y HBO Max), mientras que a Paramount le interesa el 100% de WBD.

Finalmente, el grupo audiovisual que dirige David Ellison ha vencido en la puja por WBD... y su cotización lo celebra: se dispara más de un 19%... y acumula una revalorización del 13,5% en el último año, aunque en los últimos seis meses se ha depreciado un 10%. Por su parte, la cotización de WBD desciende un 1,86%, tras el fin del culebrón audiovisual,... pero hasta ahora había sido la que más se había beneficiado en el parqué de la puja: acumula una revalorización del 157% en el último año y del 132,55% en los últimos seis meses.