Como Occidente ha perdido sus referencias cristianas y, por ello, anda degenerado y ligeramente idiotizado hablando de valores y otras monsergas, resulta que toda la culpa de lo que está ocurriendo en el mundo la tiene un tal Donald Trump, uno de los pocos que aún se aferra a su cosmovisión cristiana -lo cual no significa que sea perfecto- y, en todo caso, el líder de Occidente como presidente del país que desde 1945 protege a Europa.
Pero, miren por dónde, los líderes europeos se encuentran ahora más cerca del chino XI Jinping, el tirano más peligroso del orbe, que del presidente de los Estados Unidos. Simplemente, el demócrata les cae mal y el dictador les cae bien... y hemos terminado.
En cualquier caso, el presente viene marcado por el peligro de guerra mundial: el peligro inminente viene ahora de China. Irán ha conseguido que China, hasta ahora calladita, levante la voz contra la invasión. Eso es porque Pekín piensa que el régimen de Teherán se puede sostener y, por tanto, el ataque norteamericano se puede vender como un fracaso.
Europa, además, no ha apoyado a Estados Unidos, con un Pedro Sánchez empeñado en destruir a Donald Trump porque eso cree que le dará votos. Curioso, porque Irán trata de incluir a Europa en el conflicto y ya ha conseguido matar a militares franceses
Algo de razón tienen. Donald Trump se olvidó de buscar a la Delcy iraní antes de atacar... y no debió atacar sin anular antes a la Guardia Revolucionaria, ahora escondida tras la población... y sin anular la ribera iraní del Estrecho de Ormuz desde la que se paraliza el tráfico de crudo.
Parte de Europa, encima, no ha apoyado a Estados Unidos, con un Pedro Sánchez empeñado en destruir a Donald Trump porque eso cree que le dará votos. Curioso, porque Irán trata de incluir a Europa en el conflicto y ya ha conseguido matar a militares franceses. ¿Cómo se puede ser tan lerdo?
En cualquier caso, esto no es una broma, Irán no puede enfrentarse a Occidente pero sí puede parecer que puede resistir, momento en el que China puede probar suerte para cumplir su sueño: dominar el mundo.
Sí, hay peligro cierto de guerra global y el argumento que justifica el ataque norteamericano-israelí a Irán es terminar con el Régimen de los ayatolás. Ojo, es probable que ese objetivo siga siendo posible, pero tendrá un alto coste. Pete Hegseth, el hombre del Pentágono, asegura que es así, pero no es el personaje más creíble de la Administración Trump.











