
"Te repites más que el ajo" es una expresión coloquial española dirigida a personas cansinas que insisten una y otra vez en el mismo tema, resultando molestas. En el refranero también encontramos: "miente más que habla", usada para señalar o exagerar que una persona tiene la costumbre de faltar a la verdad constantemente, casi como un hábito continuo. Ambas expresiones populares pueden definir perfectamente a Pedro Sánchez.
No haría falta que lo explicáramos, pero sí lo vamos a centrar en la gran crisis del Sanchismo: la vivienda. El señor presidente del Gobierno lleva anunciando las viviendas en construcción dos años, jugando con cifras de fondos europeos, ICO, Casa47 y otros 18 nombres que pone el servicio de opinión sincronizada de Moncloa para vender lo mismo: unas viviendas que nunca se edifican. La última en febrero con España Crece: movilizaría 23.000 millones de euros públicos y privados para la construcción de 15.000 viviendas al año en España. Según los datos de los expertos, el déficit es de 700.000 viviendas. Hagamos las cuentas: si Sánchez construye a un ritmo de 15.000 al año, nos ponemos en 47 años para llegar a la cifra necesaria.
Así explicamos el primer refrán, ante la gran crisis de vivienda, Sánchez solo anuncia una y otra vez lo mismo, protege a los okupas y topa precios, medida que ya ha demostrado ser completamente inútil.
Vamos con la segunda: si nosotros decimos que Pedro miente, es que somos unos 'hodiadores', con h, pero no lo decimos nosotros, lo dice el servicio de estudios de BBVA. El resumen del servicio ya empieza fuerte: "El nuevo Plan Nacional de Vivienda 2026-2030 busca incrementar la escasa oferta pública en España. Pese a triplicar los recursos y blindar la titularidad pública, su dotación presupuestaria resulta insuficiente frente a la alta creación de hogares".
Y atención a los puntos que siguen, cada uno desmonta una de las mentiras de Sánchez.
- La construcción de vivienda protegida ha caído a unas 13.000 unidades anuales desde 2018, lo que representa menos del 2% del parque inmobiliario nacional frente al 8% de media europea. Importante ese "desde 2018", traducido: desde que Sánchez está en Moncloa el parque de vivienda protegida ha caído a mínimos, y eso que es el Gobierno que no deja a nadie atrás y el más progresista de la historia.
- Con una inversión estatal cercana a los 7.000 millones de euros, se prevé aumentar el parque en apenas 33.000 unidades mediante ayudas de 85.000 euros por vivienda construida. Y eso que Sánchez ha prometido construir incluso más vivienda de la que se necesita.
- El objetivo de movilizar casas vacías en cascos urbanos tendrá un efecto reducido, dado que la mayoría de las propiedades sin residentes se concentran en zonas rurales sin desequilibrios entre la demanda y la oferta. Otro gran anuncio de la maquinaria de propaganda sanchista: no a las casa vacías, todas para el pueblo, pero resulta que esas casas primero necesitan de inversión para ser acondicionadas y segundo están donde no se necesitan, no en zonas tensionadas.
- Las comunidades autónomas deberán aportar el 40% de los fondos, lo que exige una compleja coordinación territorial para que el Plan tenga éxito y evitar la generación de desigualdades. Otro punto que aparece en el momento oportuno, cunado la ministra se reúne precisamente con las Comunidades, y la clave del desigual reparto ya se ha visto esta misma mañana.
- Para atraer capital y acelerar la edificación será imprescindible mejorar la seguridad jurídica, garantizar una rentabilidad atractiva e incrementar la disponibilidad de suelo urbanizable. ¿Recuerdan la famosa ley de suelo? ¿Los topes de precio que tanto gustan a Isa? ¿El Escudo Social? Pues todo se tiene que acabar para lograr que se acabe el déficit.













