
El Gobierno ha aprobado este martes el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, con el que pretende encarar la crisis vivienda que atraviesa España. La legislatura acaba en 2027 y Sánchez y sus secuaces llevan en La Moncloa desde 2018, pero es ahora cuando aprueban el plan. Eso sí, anunciar lo han anunciado muchas veces.
El plan no requiere de aprobación en el Congreso y cuenta con una dotación de 7.000 millones de euros. El proyecto incluye dos puntos que el Gobierno y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, han querido destacar: el blindaje como públicas de todas las viviendas protegidas que reciban fondos estatales, -así, no podrán desclasificarse pasados unos años-, y el aumento de las ayudas para la construcción de vivienda pública.
Este último punto es interesante, y es que los 7.000 millones, que pagará 60% el Estado y 40% las comunidades, se destinará a construir nuevas viviendas, rehabilitar el parque ya existente y proteger el derecho de la ciudadanía a una vivienda por encima de la especulación y el lucro, según el texto de la norma. Y lo que se construya y rehabilite se destinará mayoritariamente al alquiler, con precios máximos de 900 euros.
Primero de todo, que volvemos al mismo problema: de la vivienda en propiedad al alquiler, de esta a la solución habitacional. Hemos pasado de una España en la que tres de cada cuatro españoles tenían una vivienda en propiedad a un 2026 en el que sólo un tercio de los jóvenes aspira a ello. Y el precio de la vivienda continúa en ascenso. Y en lugar de admitir el error, el Gobierno persiste en convencer a los españoles de las bondades del alquiler, que nos han llevado en parte a esta situación.
Y segundo, no se especifica cuántas viviendas se van a construir, y recordemos que el déficit anda por 700.000. Sánchez anuncia pero no actúa. Eso sí, vende de miedo que él solito va a construir mucho más que el Partido Popular. No obstante, se le olvida mencionar que no va a llegar ni a una décima parte de lo que construyó Franco. Durante el Gobierno de Francisco Franco (1939-1975), se promovió intensamente la construcción de vivienda social: en 1954 crea la figura de vivienda de protección oficial. Se subvencionaba a los constructores en un 60% para cubrir el déficit habitacional. Además, crea el Ministerio de la Vivienda y el Instituto Nacional de la Vivienda puso en marca un «plan de viviendas protegidas», de «viviendas bonificables» y de «viviendas de renta limitada». El informe “Estadísticas históricas de España siglos XIX-XX” de la Fundación BBVA, con datos oficiales, refleja que entre 1946 y 1975 se construyeron 3.398.796 viviendas protegidas. De las que ha construido Sánchez no hay datos, aunque nos tememos que no son muchas.










