Decíamos ayer que Donald Trump calificó al repugnante tirano Xi Jinping como "mi amigo Xi". Pues quizás esto constituya el mayor error y a lo mejor el mayor horror del presidente estadounidense. Dejando a un lado que el amigo Xi le dio un corte en la respuesta, en vivo y en directo, amenazándole con un conflicto armado en el caso de que Washington siga defendiendo a Taiwán. Eso, para abrir boca.

Le está bien empleado. El bien no se puede entender con el mal, porque se maligniza. 

Estados Unidos no se puede entender con la tiranía china. Y no, Europa no se beneficiará de la presunta amistad china-norteamericana.

Y no, de la apertura de Ormuz el principal beneficiario no es Europa, sino Asia. Sí, sobre todo China e India, los dos mayores peligros del mundo

Y no, de la apertura de Ormuz el principal beneficiario no será Europa, sino Asia. Sí, también China e India, los dos mayores peligros del mundo.

Pero lo importante es lo otro: el bien no puede aliarse con el mal, la libertad no puede aliarse con la tiranía: debe confrontarla.  

Y naturalmente, el balance final es que Xi Jinping se ha burlado de Donald Trump. Sin éxitos sobre Ormuz y con la posiblidad, incluso de que Trump traicione a la China nacionalista de Taiwán.