• El presidente dice que la Estrategia de Empleo ayudará a más de un millón de jóvenes.
  • Sin embargo, se trata de un conjunto de medidas que no suponen un verdadero impulso para las empresas ni para los jóvenes.
  • Y, para colmo, el coste por hora trabajada disminuyó en España el 3,1% en el cuarto trimestre de 2012. O sea, salarios indignos para los españoles.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (en la imagen), ha presentado la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven, un plan con un centenar de medidas para fomentar el autoempleo y favorecer la contratación juvenil. Rajoy ha señalado que en España hay "un latifundio de talento" en referencia a los jóvenes emprendedores y añade que "no hay que perder la fe y creer en las posibilidades de victoria frente a los viejos problemas estructurales de la economía española".

El presidente ha afirmado que el problema del desempleo juvenil está "tan enquistado" que ni siguiera en momentos de bonanza su tasa de paro ha bajado del 18%, lo que, ha reiterado, no se debe "consentir". También ha destacado que atajar el desempleo juvenil no atañe sólo al Gobierno, sino que es una tarea que afecta a todos y exige el esfuerzo de todos.

La estrategia de empleo joven fue anunciada por Rajoy en el Debate sobre el Estado de la Nación e incluye la implantación de una tarifa plana de 50 euros en la cotización a la Seguridad Social durante seis meses para menores de 30 años y nuevos autónomos que inicien una actividad propia.

También pretende estimular la contratación a tiempo parcial de jóvenes sin experiencia previa a través de bonificaciones a empresas con una reducción de entre un 75% y un 100% de las cuotas que pagan a la Seguridad Social.

Pero todas ellas son medidas absolutamente insuficientes y un mero parche que no conduce a nada ni a resolver de verdad el problema del desempleo juvenil en España.

Por otra parte, el coste por hora trabajada disminuyó en España el 3,1% en el cuarto trimestre de 2012 respecto al mismo periodo del 2011, según el índice de coste laboral armonizado (ICLA), que este lunes publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE). La administración pública fue el sector en el que más descendieron los costes laborales, un 15,4%, a consecuencia de los ajustes, lo que empujó el índice general a su mayor descenso desde el inicio de la crisis.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, puso el dedo en la llaga al mostrar su preocupación por la bajada de los costes laborales porque, según dijo, "vienen de la mano de la destrucción de empleo y de la reducción de salarios y está provocando más dificultad para salir de la recesión". Mientras que la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) denunció que los sueldos de los empleados públicos "han registrado un retroceso de más del 15% respecto a 2008", cuando estalló la crisis financiera. Además, los datos del INE muestran como estos han caído incluso a niveles anteriores a 2006.

Si salir de la crisis consiste en reducir los ya de por sí míseros salarios de los españoles, es lamentable, pese a que al Gobierno le parezca magnífico "porque ganamos en competitividad". Sí, pero a costa de los salarios dignos.

Andrés Velázquez
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