Se ha limitado a recitar un discurso muy bien aprendido sobre los datos del paro, una "noticia de esperanza"

Fátima Báñez ha sido la encargada de presentar a Lorenzo Amor, presidente de ATA, la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, en el Foro de la Nueva Economía en Madrid.

La ministra de Empleo y Seguridad Social ha protagonizado una pequeña revuelta con los medios económicos y diferentes cadenas de televisión, al pararse para hablar con la reportera del programa de Ana Rosa Quintana, con quien se ha volcado antes de atender al corrillo de medios especializados que le han llamado la atención por hacerles esperar.

A los medios económicos y políticos especializados, ni agua, sólo una valoración de las cifras del paro recitada de carrerilla, que no ha dado ocasión a más preguntas que pudieran resultar incómodas: "El dato de bajada de paro en casi 100.000 personas, y la afiliación que ha subido por encima de 134.000 en este mes de mayo es una buena noticia y como tal hay que decirlo.

Es una noticia además que nos lleva a la esperanza, pero también quiero decir con la misma serenidad y tranquilidad a los españoles que vamos paso a paso, que el Gobierno sigue trabajando cada minuto de su tiempo para seguir haciendo que las reformas que hagan que España inicie el camino del crecimiento y la creación de empleo, y también me quiero acordar de muchas personas en España que no tienen oportunidades porque no tienen empleo y el Gobierno trabaja de forma incansable para conseguirlo. Ese es el gran objetivo de país, el empleo, y en ese camino estamos trabajando el Gobierno y también toda la sociedad española", ha explicado.

Y después de toda esta retahila la ministra ha arramplado hacia adelante, empeñada en huir, rodeada de sus múltiples guardaespaldas. Decidida a ignorar las preguntas relacionadas con los factores estacionales que podrían explicar ese descenso del paro, como consideran muchos de los autónomos allí presentes que criticaron su intervención por haber robado protagonismo a Lorenzo Amor con la 'venta' de los éxitos del Gobierno.

Y es que a ella, como a Ana Botella antaño, le gusta más salir en los programas rosas que contestar a preguntas incómodas. Resulta mucho más cómodo.

Andrés Velázquez
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