Sí, el vídeo de Rubalcaba sobre la enseñanza, además de una mariconada importante, es la cosa más hortera, topicana y cursi en el mundo cursi, topicón y hortera de la política española.

Y sí, es cierto: toda la fanfarria socialista sobre la escuela pública no logra ocultar dos cosas: que la escuela concertada le sale mucho más barata al Estado, o sea que nos sale más barata a todos, y encima ofrece una mejor educación que la escuela pública. La prueba del nueve: la inmensa mayoría de los padres que llevan a sus hijos a una escuela pública es porque no pueden llevarles a un concertado.

Ahora bien, el rifirrafe entre PSOE y PP, el primero con la escuela de funcionarios por bandera y el segundo con los conciertos educativos por blasón, es un debate falso. Ni el sistema público ni el privado concertado defienden la libertad de enseñanza. Es como una liga de fútbol en la que sólo pudieras elegir entre el Madrid y el Barça. No en vano, los británicos hablan de escuela pública para referirse también a la privada, que también es escuela de todos, porque la privada no es estatal pero sí pública.

El único sistema que permitiría elegir a los padres el tipo de enseñanza que quieran dar sus hijos en la escuela es el cheque escolar. El Estado financia la educación de todos (hasta la enseñanza superior, naturalmente) cubriendo con un cheque o bono escolar los gastos. Y así, cada familia elegiría el colegio de referencia de sus hijos.

¿Por qué el PSOE odia el cheque escolar? Porque dejaría en evidencia que la escuela estatal es una castaña que muy pocos padres desean y sus funcionarios y sindicatos, sus apoyos electorales básicos, se quedarían sin trabajo.

¿Por qué el PP no quiere el cheque escolar? Por dos razones: porque trabaja para los empresarios de la educación, no para los padres, y porque su puesta en marcha supondría una revolución educativa que hay que saber gestionar (por ejemplo, se colapsarían los mejores colegios y se quedarían vacíos los públicos) y, en un primer momento, es cierto, un aumento del gasto educativo.

Pero no se engañen: mientras no haya cheque escolar no habrá libertad de enseñanza en España.

Eulogio López

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