La coalición radical sigue siendo legal y UPyD se queda sola en su voluntad de proscribirla

 

Mientras la viuda de Gregorio Ordóñez salía en defensa de Rosa Díez y manifestaba que "más vale estar solo que mal acompañado", Xavier Mikel Errekondo, portavoz de Amaiur, daba hoy 'el golpe' en el Congreso al interpelar por vez primera a Rajoy. Ha hablado en plata al inquirirle "cuál va a ser su aportación para la resolución definitiva e integral del conflicto político vasco".

Errekondo ha asegurado que el conflicto vasco existía antes de la aparición de ETA y persiste aún ahora, y ha instado al Gobierno a "dar los pasos necesarios" para su resolución. Su reclamación más llamativa ha sido que se planifique la salida de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado del País Vasco, la zona de España "con mayor densidad de cuerpos armados". No ha quedado ahí el asunto. Ha pedido, así mismo, que se garantice el "desarme y la desmilitarización" y que se adopten decisiones para delimitar los "aspectos técnicos" para la entrega de las armas. Otra de sus reclamaciones ha sido la legalización de Sortu y el acercamiento de "todos los presos".

La respuesta de Rajoy ha sido que esperaba que ellos (Amaiur) usaran "su influencia sobre ETA para que se disuelva inmediatamente, voluntariamente y sin ningún condicionante".

Errekondo no ha engañado a nadie. Ya el lunes pronunció una frase que podría entenderse como una amenaza velada al Gobierno al manifestar que si se persiste en la ilegalización de Sortu se pondría "en un brete" la solución que desean los vascos. También señaló que la coalición soberanista y la izquierda abertzale piensan seguir trabajando para avanzar en el proceso de paz, a pesar de los "latigazos y patadas que les propinen" para intentar frenar y obstaculizar el proceso de paz.

Las peticiones de Amaiur se han producido en un contexto absolutamente kafkiano. UPyD se ha quedado completamente sola en su voluntad de ilegalizar a la coalición arbertzale, después de que la Cámara Baja tumbara la moción de su partido. Rosa Díez, tan marginada como Mayor Oreja, ha sido definida como fascista y conductora suicida en diversos medios y emisoras, y ha sido acusada por sus ex compañeros de partido de inmovilista. Así, el portavoz socialista Ramón Jáuregui ha manifestado:

"Permítame que le matice que no tiene usted el monopolio ni de las causas justas, ni de la resistencia cívica. Les hablo en nombre de un partido que tiene como causa a la paz de siempre, que tiene en su historia la resistencia cívica y las víctimas que ha puesto al servicio de esta causa, tanto o más que nadie".

Errekondo señalaba en sus declaraciones a ETB que comparte con el lehendakari, Patxi López, la idea de abordar "un relato de la verdad", que es clave para empezar a avanzar en la solución del conflicto… Esa verdad tiene que satisfacer a la gran mayoría de la sociedad vasca y, en este sentido, tiene que recoger el tratamiento de todas las víctimas, de todo el daño que se ha causado en todos estos años, tiene que recoger el reconocimiento de aquellos que han sido responsables y que han causado todos estos años, que es en el caso del Sur de Euskal Herria".

Amaiur reconocía los pasos que está dando el PP al señalar que hasta el ministro del Interior Jorge Fernández ha reconocido el carácter político del conflicto; y ha señalado que está convencido de que "llegará el momento en el que hable con ETA, en las claves que recoge la declaración de Aiete".

Por otra parte, calificaba de "positiva" la mayor representación del PP vasco en la Ejecutiva que preside Rajoy, porque "es la manera de que el conflicto político vasco sea entendido por el Gobierno de España".

¿Hasta qué punto le viene bien al Partido Popular estos tímidos piropos por parte de un político de Amaiur? Como ha señalado el propio partido de Rosa Díez, su actitud contrasta con lo que muchos votantes entendieron en su programa electoral: "instaremos las actuaciones oportunas en tanto esta banda terrorista continúe existiendo y existan organizaciones políticas que quieran legitimar, continuar, gestionar, justificar o defender el terrorismo perpetrado o el proyecto incompatible con un régimen democrático de libertades que ETA ha pretendido imponer.

Adoptaremos las medidas precisas para impedir la utilización de las instituciones en cualquier actividad de apoyo, legitimación o justificación del terrorismo y de sus responsables".

Sara Olivo

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