• Los Etcheverría se revelan contra Escotet y le acusan de romper lo acordado.
  • Además, no se trataba de una absorción sino de una fusión entre las dos entidades.
  • El beneficio bruto de Abanca alcanza los 474 millones de euros frente a los 90 millones de 2013, gracias a las menores provisiones y al menor deterioro de los activos financieros.
  • El margen de intereses cae un 20,8% debido a la venta de Evo y de las 70 sucursales a Etcheverría.
  • La morosidad mejora 3,8 puntos, pero sigue siendo alta (13,8%).
  • En tres o cuatro años podría salir a bolsa, aunque la propiedad nunca bajaría del 80% del capital de la entidad.
  • Escotet lo tiene todo atado y bien atado: el FROB se hará cargo de posibles decisiones judiciales por casos de la administración anterior de NCG.

Si todavía no han visto ningún letrero o rótulo de Banco Etcheverría, tienen hasta el próximo lunes 17 de noviembre para hacerlo. No es una broma. A partir de ese día todas las oficinas de Banco Etcheverría pasarán a llamarse Abanca. Pero no sólo los rótulos, también los impresos que envía el banco a sus clientes tendrán en la cabecera la nueva marca. Son órdenes tajantes. No debe aparecer Banco Etcheverría por ninguna parte.

Este cambio se hace sin el visto bueno de la propia familia Etcheverría -con Francisco Javier a la cabeza- que acusa a Juan Carlos Escotet, vicepresidente de Abanca y presidente del grupo Banesco -que se hizo con NCG Banco por 1.003 millones de euros-, de incumplir lo inicialmente pactado: que, tras la fusión, se mantendría la marca.

Además, hay descontento en el banco Etcheverría porque se trataba de una fusión con Abanca, no de una absorción como así ha sido. En otras palabras, los empleados del primero esperaban que se les tratara como a iguales, tal y como sucede en una fusión. Pero no, esto es una absorción, con todas sus consecuencias. El pez grande se come al chico, y punto.

En cualquier caso, este miércoles hemos conocido los resultados de Abanca durante el tercer trimestre. El beneficio bruto asciende a 474 millones de euros, un 425,7% más que en 2013, cuando fue de 90 millones. El aumento del beneficio se debe a las menores provisiones -caen de 396 millones a sólo 27 millones- y a la menor pérdida por deterioro de los activos -pasan de 215 millones de euros a 61 millones-.

Por su parte, el margen de intereses desciende un significativo 20,8%, hasta los 407 millones de euros. La venta de Evo Banco y de 57 oficinas de NCG, precisamente a Banco Etcheverría, son la razón fundamental de esta caída. La morosidad mejora algo (3,8 puntos), pero sigue siendo alta (13,8%).

Durante la presentación de estos resultados, Escotet ha señalado que en tres o cuatro años podría ser conveniente acudir al mercado de capital, es decir, salir a bolsa. Sin embargo, en ningún caso los accionistas mayoritarios -que poseen el 92% de la entidad- bajarían su participación más del 80% del capital del banco.

Escotet lo tiene todo atado y bien atado. Ha recordado que el FROB se hará cargo de posibles decisiones judiciales por casos de la administración anterior de NCG. Faltaría más.

Pablo Ferrer

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