• Es decir, contra los 'populismos' de izquierda y de derecha.
  • Eso sí, Pedro Sánchez no confía en él.
  • Precisamente por ello solicitó elecciones anticipadas.
  • Para el expresidente ZP lo mejor sería permitir a Rajoy aprobar los presupuestos.
  • Mientras, Iglesias se vuelve, again, separatista.
  • Para ser España roja primero debe ser España rota.
El problema de la gente como Zapatero es que no puede estarse quieta. Ha conseguido mucho en Venezuela, donde ha logrado un éxito guerra-civilista mayor al conseguido en España durante sus ocho años en Moncloa. Pero ya no le queda mucho más que apoyar a Nicolás Maduro, un pingajo internacional que ya no engaña ni a los comunistas, porque saldría él mismo retratado. Así que el muchacho se ha vuelto a España y ahora pretende una alianza, ya veremos de qué intensidad, entre PP y PSOE para terminar con el populismo  de derechas (Ciudadanos) y el de izquierdas (Podemos). Ahora bien, el problema es que Pedro Sánchez no confía en Zapatero, quien apostó claramente por Susana Díaz. Precisamente por ello solicitó elecciones anticipadas, a pesar de que sabe que sería una locura para el PSOE. Ahora mismo, las elecciones anticipadas perjudicarían a los dos partidos clásicos, no perjudicaría a Podemos y beneficiaría, y mucho, a Albert Rivera. Para el expresidente ZP lo mejor sería permitir a Rajoy aprobar los presupuestos. Una muestra de buena voluntad. Pero Sánchez se niega. Naturalmente, el expresidente coincide en su intento con Mariano Rajoy, harto ya del chantaje de Ciudadanos y del PNV. Mientras, Iglesias se vuelve, again, separatista. Al parecer, para ser España roja primero debe ser España rota. No es eso: el objetivo de Podemos es conseguir que PP y PSOE no se pongan de acuerdo en nada: eso les reduciría a la marginalidad. Eulogio López [email protected]