• En el último atentado de Londres, Ignacio fue el único que se paró para socorrer a una mujer que estaba siendo apuñalada y se enzarzó con el terrorista.
  • "No era la primera vez que intervenía para defender a alguien; en una ocasión ya se metió para que no insultaran a una chica", cuenta otro.
  • "Era un trabajador infatigable y no dudaba en enfrentarse a los jefes si algo no le gustaba".
  • Su familia: "Los bonos de recompensa en el trabajo los gastaba en invitar a amigos, familiares y en regalos para los sobrinos".
  • "Era un hombre religioso; todos los domingos iba a misa".
  • En 2012, en Facebook, se opuso a que la UE presionase a Eslovaquia para que retirara sus monedas de dos euros con la cruz eslava de su bandera y la imagen de San Cirilo y San Metodio.
  • Un auténtico fenómeno y un héroe; descanse en la paz de Dios.
La familia de Ignacio Echeverría (en la imagen) podrá ver este jueves su cuerpo después de confirmarse este miércoles el fallecimiento del héroe español en el ataque perpetrado por yihadistas en la zona del Puente de Londres. Según el testimonio de sus amigos, Ignacio fue el único que se paró para socorrer a una mujer que estaba siendo apuñalada y se enzarzó con el agresor, en el entorno del Mercado de Borough, junto al Puente de Londres. A resultas del forcejeo, Ignacio fue herido de muerte y falleció. En conversación con El Mundo, su hermano Joaquín le describe así: «De él puedo decir que era muy buena persona. Que era el tío favorito de todos sus sobrinos; siempre preferían ir de su mano que de la mía. Que teníamos muchas ganas de que se casase; le gustaban tanto los críos... Que era un hombre religioso; todos los domingos iba a misa. Que era recto; trabajó en prevención de delitos económicos y de lavado de dinero y muchas veces se jugó su trabajo para que se hicieran correctamente las cosas o por dejar por escrito su desacuerdo. Que era jovial y le gustaba hacer deporte con gente de todas las edades. Que era capaz de trasnochar para ayudar de país a país a que una sobrina suya pudiera usar la tablet que él le había regalado. Que los bonos de recompensa en el trabajo los gastaba en invitar a amigos, familiares y en regalos para los sobrinos. Que tenía doble titulación en Derecho, por la Complutense y la Sorbona [de París]. Que era muy metódico y constante. Que hablaba cuatro idiomas, español, francés, inglés, alemán, y todos con alto nivel; cuando no estaba con amigos o con familia, estudiaba idiomas. Nos llaman compañeros suyos del colegio, del instituto, de la universidad, del skate…». Profesionalmente, como cuenta su hermano, se formó como abogado en Madrid y París y se incorporó al mercado laboral como parte de la plantilla del Banco Popular, de la francesa Natixis y de varios despachos de abogados. Entre las firmas para las que trabajó figura Aresbank, donde asumió tareas tan delicadas como supervisar el cumplimiento de las sanciones a países como Siria o Libia. Hacía un año y medio se había trasladado a Londres para incorporarse al HSBC, donde era analista de prevención de blanqueo de capitales. «Era un trabajador infatigable y no dudaba en enfrentarse a los jefes si algo no le gustaba», cuenta su amigo Rafael Duarte, que trabajó con él en el Banco Popular. Duarte lo describe como humilde, íntegro, muy ético, solidario y preocupado por la actualidad internacional debido a su trabajo, poco aficionado a la vida nocturna... «Ayudaba a los marginados y era muy religioso. Su tío, Antonio Hornedo, era conocido como el Obispo de los indios, un misionero que además tiene placa en el centro de Comillas», añade. No le ha extrañado al amigo que Ignacio no siguiera de largo e interviniera para golpear con su patinete al terrorista que atacaba a una mujer. «No era la primera vez que intervenía para defender a alguien; en una ocasión ya se metió para que no insultaran a una chica», cuenta otro amigo de Las Rozas, la localidad madrileña donde residió muchos años Ignacio. Ignacio Echeverría usaba poco su cuenta de Facebook, y casi siempre para poner fotos o vídeos de skating y monopatín. La excepción fue un mensaje de denuncia en 2012 cuando la Unión Europea presionó a Eslovaquia para que retirara sus monedas de dos euros con la cruz eslava de su bandera y la imagen de San Cirilo y San Metodio (patronos de Europa y creadores del alfabeto cirílico). Un auténtico fenómeno y un héroe. Descanse en la paz de Dios. José Ángel Gutiérrez [email protected]