• Ingresa 322 millones de euros por la venta de un 1,51% de China Unicom.
  • Hace siete años fue una apuesta estratégica de la multinacional española, que llegó a tener el 9,7% de la empresa china.
  • De momento sigue viva la joint venture para big data entre las dos compañías.
No es la primera vez que ocurre y probablemente tampoco será la última. Las empresas españolas que han intentado implantarse en China, tarde o temprano han desistido y han optado por abandonar el complicado mercado chino. Le ocurrió al Banco Santander, al BBVA y ahora, a Telefónica. La teleco anunció el domingo 10 de julio la venta de un 1,51% de China Unicom, por 322 millones de euros. Todavía posee el 1% de la compañía asiática. La alianza Telefóica - China Unicom comenzó en 2005, cuando la compañía española, entonces bajo la Presidencia de César Alierta, tomó el 5,38% del segundo operador de telecomunicaciones chino. El acuerdo siguió avanzando y en septiembre de 2009 ambas compañías se intercambiaron acciones. Telefónica pasó a tener el 8,06% de China Unicom, mientras ésta se quedó con el 0,9% de la empresa española. Cada empresa invirtió unos 700 millones de euros. En enero de 2011 las empresas dieron un paso más. Telefónica se hizo hasta con el 9,7% del capital de China Unicom y ésta pasó a tener el 1,37% de la española. A partir de ese momento, Chang Xiabing, presidente de China Unicom, se sentó en el Consejo de Administración de Telefónica. Alierta, por su parte, ya formaba parte del máximo órgano de gobierno de la teleco asiática. Hasta ahí, todo fue profundizar en una alianza que comenzó a retroceder un año y medio después, cuando Telefónica vendió -en julio de 2012- un 4,56% de su participación, por la que ingresó 1.142 millones de euros. Ya entonces se dijo que era necesario para reducir deuda. En cualquier caso, el proceso de salida había comenzado, y en noviembre de 2014, Telefónica vendió otro 2,5% por unos 687 millones de euros. Su participación pasó del 9,7% al 2,6% en cuatro años. Y ahora, en 2016, se ha reducido al 1% y José María Álvarez-Pallete (en la imagen) ha logrado reducir un poco más la deuda del grupo. De momento, y en virtud de ese 1%, continúa viva al joint venture entre las dos empresas en áreas digitales del negocio como, por ejemplo, el big data. Sea como fuere, Telefónica ha pasado a formar parte de la lista de empresas españolas que han tenido que dar marcha atrás en su apuesta por el mercado chino. Pablo Ferrer [email protected]