• Tampoco piensa trasladar la Tesorería a la City. "No habrá cambios", ha dicho.
  • La presidenta asegura que son "falsas" las acusaciones de la ex ejecutiva de Goldman Sachs, Carmen Segarra, que afirmó que Santander 'aparcó' activos en la entidad norteamericana para aumentar su solvencia.
  • Justifica la eliminación del consejo asesor, donde estaba Rato: "Era necesaria hacer una actualización".
  • Asegura que los riesgos en España son más políticos que económicos y que nunca se ha reunido con dirigentes de Podemos, "que yo sepa", ha bromeado.
  • El banco descarta más compras para crecer: ahora el objetivo es vincular más a los clientes.

Gran expectación para ver a la presidenta del Santander en su primera presentación de resultados de la entidad. Y algo hay que reconocerle a Ana Botín (en la imagen): el esfuerzo que ha realizado, primero para mostrarse cercana a los periodistas y, segundo, para responder a todas las preguntas.

Pero si algo ha quedado claro es que la sede social del banco seguirá en Santander, "donde está desde 1857", ha afirmado Botín. Es decir, que no se trasladará a Londres, donde Ana Patricia ha desarrollado gran parte de su carrera profesional, al frente de Santander UK. Y es precisamente esa la segunda cosa que ha quedado clara: Ana Botín pretende trasladar el modelo británico al resto de la entidad.

De hecho, a lo largo de la presentación, han sido numerosas las referencias a los logros cosechados por ella y su equipo en aquél país. Por cierto, tampoco piensa trasladar la Tesorería a Londres. "No habrá cambios", ha afirmado. Es decir, que la Tesorería ahora ubicada en Boadilla del Monte, seguirá en la ciudad financiera.

Otro asunto: las acusaciones de la ex ejecutiva de Goldman Sachs, Carmen Segarra, que afirmó que el Santander realizó un 'aparcamiento' de activos en Goldman Sachs en 2012 para mejorar su coeficiente de recursos propios de cara a los test de estrés. Además, Segarra ha acusado a la entidad cántabra de que la reciente ampliación de capital se ha hecho, en parte, para financiar ese 'aparcamiento'.

Botín se ha mostrado muy contundente: "las acusaciones de la señora Segarra son completamente falsas", ha asegurado. Además, la operación fue totalmente transparente, incluso hubo un hecho relevante a la CNMV, ha aclarado el consejero delegado, José Antonio Álvarez. Como si el hecho relevante fuera un argumento concluyente. Pero ahí ha quedado la cosa.

Más cosas. Botín ha justificado la eliminación del consejo asesor, donde estaba Rodrigo Rato: "Era necesaria hacer una actualización". Pero no ha querido entrar en el espinoso asunto de los Valores Santander y la posible imputación de dos directivos del banco. "No opino sobre procesos judiciales", ha afirmado. Y sobre la imputación de Ricardo Morado, ex directivo de Caja Madrid y ahora directivo del Santander, ha argumentado que "fue imputado por una etapa anterior a la del Santander". Y punto.

Vamos terminando. Botín asegura que los riesgos en España son más políticos que económicos y que nunca se ha reunido con dirigentes de Podemos -a pesar de que uno de ellos aseguró hace unos días que la familia Botín no son 'casta'. "No me he reunido con nadie de Podemos, que yo sepa", ha bromeado.

El banco descarta más compras para crecer: ahora el objetivo es vincular más a los clientes. El objetivo es pasar de 12 a 17 millones de clientes vinculados en 2017. En empresas y pymes, el objetivo es llegar a 1,1 millones. Si lo logran, el margen bruto del banco mejoraría en 2.000 ó 3.000 millones de euros.

Pablo Ferrer

[email protected]