• El daño más grave para la operadora procede de la conjunción de intereses en los derechos del fútbol.
  • Cuando se actualicen los datos, Telefónica quedará exenta de compartir sus redes con otros operadores en un 40% de la población, no en el 30%.
  • Y Alierta ha conseguido una batalla teórica y práctica: que Bruselas deje de fijarse tanto en las cuotas de mercados y defienda a quien invierte en redes.
  • Eso sí, la CNMC ha tomado su decisión consciente de que Telefónica no puede reducir su inversión en banda ancha.
Telefónica ha puesto el grito en el cielo con la decisión de la CNMC, que preside Marín Quemada (en la imagen) y que le obliga a compartir su red de fibra óptica con la competencia. De hecho, Marín ha optado por su primer borrador de hace un año, que no gustaba a la teleco de César Alierta y sí a su competencia, Vodafone y Orange. Al final, cuando se actualicen los datos, quedará exonerado de compartir redes, no en un 30 sino en un 40% de la población. Mucho más daño le ha hecho el presidente de la LFP, Javier Tebas, siempre en confluencia (no connivencia, que conste) con Jaume Roures y con el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal. Incluso Telefónica ha ganado una batalla teórica que puede ser muy práctica. Ha conseguido que Bruselas -que es quien tiene la última palabra, no lo olvidemos- modifique su criterio de que lo importante son las cuotas por otro de que lo importante es favorecer al que invierte en redes. En cualquier caso, la CNMC ha actuado así porque sabe que Telefónica no puede no invertir en banda ancha. Juega con ventaja. Como asegura Marín Quemada, si no les interesa, ya vendrán otros. Eulogio López [email protected]