• El embotellador único español acata el auto de la Audiencia  Nacional, mientras espera que el Tribunal Supremo resuelva el recurso de casación.
  • Otro golpe para Coca-Cola Iberian Partners: la Sala de lo Social considera "irregular" la readmisión de los trabajadores con cambio de residencia.
  • Recuerden que esta readmisión ofrecida por CCIP era 'trampa': "en las condiciones que regían con anterioridad a su despido", algo falso, pues se limitaba a centros operativos.
  • Es decir, los empleados de las fábricas cerradas no pueden reincorporarse a sus antiguos puestos en Alicante, Palma de Mallorca, Colloto y Fuenlabrada.

Otro episodio del culebrón Coca-Cola. En esta ocasión el embotellador único español de la 'marca de la felicidad', que más vale que cambiara de nombre, Coca-Cola Iberian Partners (CCIP) se ha bajado por fin del burro. Así es, al final pagará su salario a los 278 empleados afectados por el ERE que se han negado a ser recolocados.

Recuerden que llevamos doce meses de largo conflicto desde que a CCIP se le ocurrió la brillante idea de anunciar su ERE con beneficios y el cierre de cuatro plantas en nuestro país. Hace quince días, contábamos en Hispanidad que el embotellador que preside Sol Daurella no estaba dispuesto a bajarse del burro y dejaría sin sueldo a 291 empleados despedidos que se negaban a ser recolocados.

Una semana después la cifra de recolocaciones subió levemente de 60 a 76, por lo que serían 280 los que no tendrían sueldo. Y es que CCIP sigue empeñado en que su ERE triunfe y "busca cualquier resquicio para no acatar lo que los tribunales le marcan", según contó Francisco López, Política Sindical y Negociación Colectiva de CCOO Madrid a Hispanidad. Además López apuntó que "el desmantelamiento de Fuenlabrada da más publicidad al conflicto, a los trabajadores y al boicot".

Sin embargo, este lunes las cosas han tomado un cariz distinto. El embotellador único español se ha bajado por fin del burro y ha anunciado que pagará sus salarios a los 278 empleados afectados por el ERE que se han negado a ser recolocados. Y es que CCIP ha acatado el auto de la Audiencia Nacional (AN) que le obliga a hacer esto, mientras espera que el Tribunal Supremo (TS) resuelva el recurso de casación.

Es decir, se baja del burro, aunque no por decisión propia, sino por obligación. Pero además este lunes ha recibido otro golpe por parte de la AN, ya que la Sala de lo social considera "irregular" la readmisión de los trabajadores con cambio de residencia.

Recuerden que el embotellador único español ofrecía a los 351 empleados despedidos una readmisión 'trampa', pues señalaba que esta se haría "en las condiciones que regían con anterioridad a su despido". Algo que era falso, pues los empleados de las fábricas cerradas en el ERE (Alicante, Palma de Mallorca, Colloto y Fuenlabrada) no se podrían incorporar a sus antiguos centros de trabajo, sino que la vuelta al trabajo se limitaba a los centros operativos.

Cristina Martín

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