
Como les contamos en Hispanidad, aprovechando que León XIV estaba en España, Pedro Sánchez inició el proceso de profanación: las máquinas entraron en el Valle de los Caídos para iniciar la resignificación -¡Ay madre!- de Cuelgamuros. Los trabajos arrancaron el lunes pasado, coincidiendo con la reunión del presidente del Gobierno con el Papa en la Nunciatura, y en lunes, día en el que el complejo permanece cerrado al público.
Todo ello coincidía con la presentación formal en la Nunciatura de un documento dirigido al Santo Padre por parte de la Plataforma de Or-Acción Alianza Santo Tomás Moro, donde pedían al pontífice que "reafirme la protección del carácter religioso" del Valle.
Y esos dos hechos no resultaron baladíes porque esa semana resultó crucial para el futuro del Valle. Tenemos a los monjes por un lado, que han interpuesto un recurso contencioso contra el proyecto. Este recurso y otros 8 de distintos grupos, han sido admitidos a trámite, algunos por el TSJ de Madrid, y de uno de ellos hoy martes 16, ha habido novedades, que explicaremos más adelante en este artículo.
Pero claro, a ese recurso sumamos otro hecho que ya contamos en Hispanidad, el Vaticano aceptó el recurso de los benedictinos del Valle, un recurso ya no frente a la Audiencia o el TSJ, sino en el Vaticano. Y este recurso es importante, no solamente porque implique que el Vaticano, que no olvidemos que es un Estado, tome cartas en el asunto, sino porque supone dos cosas. Por un lado, un palo al Gobierno, que no podrá vender eso de que este proyecto surge del diálogo Iglesia-Estado. Y dos, un palo al arzobispo Cobo, puesto que significa reconocer que se la colaron, o que él dejó que se la colaran, pero que los benedictinos no van a pasar por el aro.
El engaño del ministro Bolaños a monseñor Cobo, es sencillo; se trata de una basílica de una sola estancia: se mantiene parte del templo para la Eucaristía y se rodea ese espacio de un museo de resignificación, embustero y tirando a blasfemo… y eso por lo que sabemos hasta ahora, que no es todo. El caso es que si el Vaticano, insistimos que es Estado, entra en conflicto con España, otro Estado, porque el segundo está atacando una propiedad del primero... empiezan los problemas. De ahí la insistencia del Gobierno la semana de la visita del Papa en que los monjes retiren el recurso. En concreto, Sánchez y sus secuaces han intentando convencer al cardenal Parolin, Secretario de Estado de el Vaticano, pero el Abad del Valle se ha negado.
¿Y quién es el Abad del Valle? Desde el 13 de mayo Alfredo Maroto, que igual les suena, porque fue quien sustituyó al padre Cantera como Prior de los benedictinos. Ahora ha sido elegido por los monjes Abad de la abadía, y esto supone ser la máima autoridad de la abadía y del monasterio. Y esto también es importante, porque como Prior podría ser cesado por el Abad de Soresmes en Francia, pero como Abad, nadie puede cesarle, solo el Papa.
Y mientras el Vaticano se pronuncia, y a la espera de saber en qué acabará el proyecto de Bolaños y Sánchez, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha ordenado suspender las obras y las perforaciones en el Valle de los Caídos tras el recurso contencioso-administrativo presentado por la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica (ARVH).
Una buena noticia sin duda, pero con un 'pero', el recurso es de forma. La ARVH denunció que se están realizando las perforaciones sin autorización municipal ni proyecto técnico presentado, y que estas obras pueden causar "daños irreparables al patrimonio protegido". Ojo, que está muy bien, pero es provisional, porque la realidad es que conseguirán los permisos, esto solo dilata, no acaba con el proyecto profanador de Sánchez y Bolaños. Contra eso, me temo, solo puede actuar el Vaticano.











