Más de 10 millones de euros se prevé que costará la construcción de una mezquita en Sevilla, que incluirá un centro médico y un comedor social y que, además, priorizará la atención a la población musulmana.

El proyecto, que cuenta ya con la licencia de obras concedida por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, supondrá una inversión superior a los 10,8 millones de euros y se levantará en un solar de la calle Victoria Domínguez Cerrato. Según los promotores, el centro médico estará abierto al público general, aunque ofrecerá «especial atención» y prioridad a la comunidad musulmana de Sevilla y su entorno.

Según La Gaceta, además del centro sanitario y el comedor social, el complejo incluirá espacios para actividades culturales y formativas, y un punto de información turística sobre el patrimonio islámico de la ciudad. 

Los responsables de la Fundación Mezquita de Sevilla destacan que esta iniciativa busca dar respuesta a las necesidades de una comunidad que lleva años creciendo en la ciudad y que, hasta ahora, carecía de un espacio propio de estas características. El comedor social y el centro médico se presentan como servicios de apoyo comunitario que priorizarán a los fieles musulmanes, aunque sin excluir al resto de la ciudadanía. ¿Prioridad musulmana, pues?

Entonces, si cada comunidad empieza a reclamar servicios, espacios y derechos, ¿podemos hablar también, por ejemplo, de prioridad para los católicos? Eso igual es más difícil, porque lo que se lleva ahora es confesar que uno es ateo, aunque no venga a cuento decirlo. Que se lo pregunten a la portavoz de Sumar, Aina Vidal.

Volviendo a la mezquita de Sevilla, el vicepresidente andaluz, Manuel Gavira, anuncia que Vox hará "todo lo que esté en nuestra mano para impedir la construcción de ese macrocentro islámico".