Sr. Director:
El Papa San Pío X ( 1903- 1914) habló del Reinado Social de Cristo, que es de justicia. Su lema: "Instaurare omnia in Christo", fue su divisa. De ahí, su advertencia contra el modernismo, que ya, en su tiempo, pretendía entrar en la Iglesia para adaptarla al mundo.
De esto mismo se había dado cuenta su predecesor, León XIII ( 1810- 1903), cuyo pontificado se destacó, sobre todo, por hacer frente a los problemas de los trabajadores de su tiempo y escribió la Rerum Novarum (1891), la primera encíclica sobre la doctrina social de la Iglesia.
San Pío X ( 1903-1914) fue su fiel sucesor, afinó en el problema del modernismo y en la necesidad del Reinado de Cristo incluso en las cosas temporales. Dios es el Creador, y justo es que se tenga en cuenta para el avance social y económico verdadero. Fuera del plan de Dios, del Creador, no puede brotar sino el caos y el mal para los pobladores de la Tierra. Las leyes humanas no deben contradecir la lay divina, instaurada en la razón del hombre; o sea, han de concordar con la ley natural. Fuera y en contra de la ley de Dios, no pueda haber orden, paz y bien en el mundo. Por eso, León XIII había buscado conciliar Fe y Razón, que concretó San Pío X en su empeño por restaurar en Cristo ( Dios y hombre verdadero) todas las cosas; o sea, los asuntos religiosos, económicos y sociales. Cuánta razón llevaba, también, San Pío X, al establecer la Primera Comunión de los niños a los siete años, al inicio del uso de razón (ahora, muchas niñas de primera comunión parecen novias, y es lo de menos: lo peor es que muchos niños hacen su Primera Comunión habiendo perdido ya su inocencia).
Instaurar en Cristo todas las cosas: lo primero, las leyes. ¡Qué lejos de la ley de Dios, por ejemplo, las leyes de aborto y de eutanasia, y el consentimiento a las mafias que traen migrantes sin control y convierten los mares en cementerios! Frente a la cultura de la muerte, ha de ir la cultura de la vida y la búsqueda verdadera del bien común. Pero no crean los autores y promotores con su decisión, indiferencia, firma o votos, que les va a salir gratis: de Dios nadie se ríe.









