Narra el viaje que emprenden dos hermanos menores de edad, Finn y Charlie, desde su casa familiar en Sheffield (al norte de Inglaterra) hacia Dingle, en la costa suroeste de Irlanda, donde vive su querido pero excéntrico abuelo. El motivo de  esa huida es que les ayude ante la inminente separación de sus padres, porque creen que solo él puede arreglarlo.

¿Qué razones pueden darse para que una familia unida se separe en una fractura dolorosa para todos sus miembros?. Esa es uno de los temas que explora esta emotiva road movie irlandesa basada en una novela titulada "Charlie and Me" de Mark Lowery, editada en España por Crossbooks bajo el titulo de "A 677 km de casa".

Realista pero con una dosis de misterio, desde prácticamente el comienzo, la película explora las relaciones que tienen entre sí los miembros de esa familia, especialmente la unión de los dos hermanos tan diferentes; mientras Finn es un adolescente tímido e introvertido, Charlie, de 9 años, es explosivo y descarado y. al ser el menor de la familia tiene a todos los demás encandilados  con él.

Resulta curioso que aunque la historia narra una tragedia, para la que nadie está preparado, sigue siendo un film luminoso y esperanzador y ello se debe al amor que se profesan los integrantes de esa familia. Un ejemplo: son muy bonitos los momentos en que vemos el cariño con el que trata el abuelo a su mujer, con demencia senil, a la vez que incide en el importante papel de los abuelos en las familias.

Rodada en su totalidad en preciosas localizaciones de Irlanda,  se trata de una película de personajes “trabajados” que requería un reparto solvente y el director irlandés-británico Morgan Matthews ha recurrido a intérpretes de distintas generaciones que no iban a defraudar en sus interpretaciones, es el caso de Bill Nighy (Living, Love Actually, El jardinero fiel), Roman Griffin Davis (Jojo Rabbit, Silent Night) o Maisie Williams (Juego de Tronos).

Campbell ha manifestado que le interesó trasladar al cine este relato porque “ hay algo universal en esta historia de una familia en crisis: fracturada y separada, pero aún unida por fuerzas poderosas que la atraen entre sí. Siempre me han interesado las familias imperfectas y caóticas, que se han disuelto y reconstruido de una forma diferente”.

Todo ello se traduce en una hermosa película con la descripción de un conflicto familiar comprensible y que llega a emocionar en muchos momentos

Para: los que les gusten ver películas luminosas