Estaban todos: el Gobierno, el poder judicial, diputados y senadores. Durante media hora, aguantaron una bronca del Papa León XIV y luego le aplaudieron durante 7 minutos. Es igual, las televisiones, no sólo la pública de José Pablo, tardaron minutos en hablar de la forma y no del fondo y en cuanto se trataba de contenidos, en resaltar las coincidencias entre el Gobierno de la nación y la Iglesia en materia de migración. Tampoco coinciden en esto pero da igual. 

Era una trampa pero el Papa ha salido con bien del Congreso. Se suponía que iba a templar gaitas ante la posibilidad de provocar un escándalo. Naturalmente, el guante ha sido de seda, pero el puño ha resultado de hierro. 

Ni una palabra más alta que la otra, el pontifice ha hecho un recorrido por los cuatro valores no negociables de Benedicto XVI y, por si alguien no lo había cogido: Vida, familia, libertad de enseñanza y bien común. 

No hace falta que los políticos se hayan centrado en la parte del mensaje papal que les gusta. Por ejemplo, la migracion... De hecho, los primeros en tergiversar el mensaje del Papa hemos sido los periodistas

Sobre el derecho a la vida, el Papa ha pronunciado la frase más temida por un congreso abortero, tanto a derecha como a izquierda: la persona es intocable desde la concepción hasta la muerte natural. Esto es: condenados sin paliativos el aborto y la eutanasia, de un sólo barrido.

 

 

Después, la familia natural, que es la formada por un hombre y una mujer y abierta la vida: ¿queda claro?

En tercer lugar, el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y la necesaria consideración que el Estado debe tener por los proyectos educativos. Es decir, por la enseñanza privada.

Bien común, de los cuatro valores no negociables el que presenta un abanico más amplio. Ahí es donde el Papa habla de migración y los diputados sonríen: ¿lo veis? El Papa piensa como nosotros. 

Pues no, como ya hemos aclarado, el Santo Padre considera, y así lo dejó bien claro en África, que la migración es de suyo mala. Eso sí, si alguien se ve obligado a huir y a abandonar a los suyos, hay que recibirles con los brazos abiertos, ayudarles, que es algo mucho más que ampliar las regularizaciones y luego soltarlos en la calle, para que se las arreglen como puedan

Ni jueces, ni ministros, ni diputados, ni senadores, nadie quería dejar de aplaudir -siete minutos- y eso que la regañina fue de órdago. Supongo que a partir de ahora, votarán justo lo contrario de lo que hasta ahora votaban

Ahora bien, No hace falta que los políticos se hayan centrado en la parte del mensaje papal que les gusta. Por ejemplo, la migración... De hecho, los primeros en tergiversar el mensaje del Papa hemos sido los periodistas.

Ni jueces, ni ministros, ni diputados, ni senadores, nadie quería dejar de aplaudir -siete minutos- y eso que la regañina fue de órdago. Supongo que, a partir de ahora, votarán justo lo contrario de lo que hasta ahora votaban.

Por cierto, otro palo papal a Sánchez: el pontífice habló de "una memoria histórica que busque la reconciliación". Sin comentarios.

 

 

En todo caso, el Papa habló de "fe y zazón, derecho y conciencia, unidad y pluralidad" en un Reino de España que ha crecido a la sombra del Apóstol Santiago y de la Virgen del Pilar. 

 

 

Son conceptos difíciles que ni el PSOE ni Sumar pueden entender. Como cuando habló de la Escuela de Salamanca como origen del derecho internacional... demasiado para Sánchez.

Gran aplauso, casi siete minutos, larguísima ovación : ¿Qué aplaudían, que les estaba llamando asesinos en el aborto o que les estaba tildando de profanadores por la cristofobia reinante en el Sanchismo? 

 

 

Por cierto, la obra de resignificación, o sea de profanación, del Valle de los Caídos empezaba mientras su Santidad les echaba la brona en el hemiciclo: ¿cómo se puede ser tan miserable?