Amazon ha registrado en 2025 los mayores ingresos y beneficios desde que aterrizó en España en 2011… Eso sí, a costa también de fagocitar el propio comercio del que se beneficia y de destruir proveedores y tiendas, tanto grandes como pequeños.

Así se recoge en los datos del Registro Mercantil de las siete filiales que tiene en España y ha recopilado Cinco Días. En total, los ingresos han subido un 23%, hasta 4.126,2 millones de euros, de los que Amazon Spain Fulfillment (la filial de centros logísticos) ha aportado 1.071 millones (+6,4%) y Amazon Road Transport (sociedad que agrupa su transporte por carretera) 1.020,4 millones (+18%). Asimismo, cabe destacar los fuertes aumentos de facturación que han tenido la filial Amazon Online Spain (dedicada a la publicidad online para terceros, negocio donde reina Google y les convierte en ladrones de anuncios para la prensa). Además, Amazon tiene otras dos sociedades con sede en Luxemburgo y sucursal en España: Amazon EU (encargada de las ventas minoristas del dominio Amazon.es) y su negocio de computación en la nube -que es el más grande del mundo y supone millones de datos-, Amazon Web Services (AWS), las cuales han facturado 5.000 millones en ingresos el año pasado.

Claro que las millonarias ventas han tenido poco eco en el resultado neto. Las siete filiales españolas de Amazon han disparado su beneficio neto hasta 53,5 millones, frente al de 1,5 millones obtenido en 2024. De esa cifra, 29,9 millones han procedido de Amazon Spain Fulfillment, aunque la filial que más elevó su ganancia fue Amazon Digital (la cual incluye la plataforma de streaming Prime Video), que ha obtenido 6,3 millones, casi cuatro veces más que el año anterior.

Buenos ingresos y un beneficio pequeño, pese a elevadas ventas. Asimismo, la matriz ha inyectado 2.850 millones en sus filiales españolas en los últimos dos años. Hace unos días, Amazon presumía de 15 años en España, donde emple a 31.118 personas. Sin embargo, no hizo mención a que en últimos años ha apostado por la precarización laboral: ha tratado mal a proveedores y trabajadores (esto se vio, por ejemplo, en el uso de Empresas de Trabajo Temporal (ETT), en el incumplimiento de compromisos... y en la creación de mal ambiente en el centro logístico de San Fernando de Henares), fue condenado por el Juzgado de lo Social número 14 de Madrid por emplear a 2.166 repartidores como falsos autónomos (fallo que recurriría), redujo el salario en Dos Hermanas y elevó la contratación temporal. Además, en junio de 2021, Amazon presumió de crear puestos de trabajo fijos en nuestro país, tan sólo un mes después de cerrar un conflicto laboral de tres años y recibió una sanción por precarizar empleos (de hecho, Inspección de Trabajo le ordenó dar de alta a 4.000 repartidores y pagar unos 6 millones de euros en cotizaciones impagadas).

En nuestro país, la apuesta de Amazon también está dedicando especial atención a los centros de datos (los cuales opera con su filial Amazon Data Services). Se ha comprometido a invertir 33.700 millones hasta 2035, para construir su mayor infraestructura de datos de Europa, empezando por tres centros en Aragón, una región que genera más del doble de la luz que consume,... pero su problema podría ser Red Eléctrica por la conexión y el acceso a la red, así como la infraestructura.