Esto se hincha. La Fiscalía anticorrupción pide la imputación del que fuera jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, Juan Manuel Serrano y que luego fue enviado por el primer ministro del Reino de España, el number one, a la Presidencia de Correos, donde perpetró una gestión tan desastrosa que Correos ya se considera una 'EPEQ' (empresa en permanente estado de quiebra).
El único logro de Serrano fue pintar todas las furgonetas de reparto de Correos con la bandera arcoiris. Esto es importante. Pero seguramente Pedro Sánchez asegurará en breve que no le suena el nombre de Juan Manuel Serrano o que su relación con su jefe de Gabinete fue 'esporádica', mínima en lo personal.
Lo cierto es que la Fiscalía Anticorrupción sospecha y Serrano fue clave en el apoyo institucional... y personal, pues le proporcionó un sueldecito en Correos.
Todo esto unido a la sombra que empieza a tomar cuerpo; la posibilidad de que la persona jurídica Partido Socialista Obrero Español sea imputad por las zonas de sombra en su financiación. Naturalmente, a partir de ahí sólo quedaría la imputación del secretario general de esa persona jurídica... que es una personal real, llamada Pedro Sánchez.
Pero la corrupción sanchista nunca se termina. Así, el DAO, número dos de la Guardia civil, el teniente general Manuel Llamas, el más próximo a la ya imputada directora general de la Benemérita, Mercedes González, no ha podido acudir al Senado por problemas de agenda.
El caso de la ex directora del CNI, Paz Esteban, muestra una de los enigmas de la España de hoy: qué sabe Mohamed VI del Gobierno español gracias al israelí Pegasus
En paralelo Paz Esteban, ex directora del CNI, de los espías españoles, se ve forzada a declarar en un juzgado de Barcelona que ha reabierto la causa Pegasus por el empeño de Ómnium Cultural, una organización indepe catalana, que de cultural tiene poco y de política mucho.
Ómnium ha conseguido reabrir el caso Pegasus, un programa espía de móviles, fabricado por los israelíes, que con mucho gusto se lo cedieron a Mohamed VI de Marruecos para espiar a Pedro Sánchez y a Margarita Robles, etc. Pero, de paso, también fue utilizado para grabar a políticos catalanes. Lo primero es lo importante, lo segundo sólo es morboso.
Pero cuando se destapa Pegasus, Sánchez inicia su maniobra envolvente: tenía que haber dimitido la responsable última del CNI, la ministra de Defensa, Margarita Robles, verdugo y víctima de Pegasus, pero se le ocurrió la gran idea: que dimita Paz Esteban, directora de los espías y que la responsabilidad política acabe en ella. Obediente, Esteban dimitió y se fue a su casa... pero le siguen persiguiendo.
En definitiva, Paz Esteban ha tenido el coraje de servir a su Gobierno sacrificando su persona y su carrera, pero su viacrucis no parece terminar.
Es injusto que ahora tenga que seguir en el banquillo cuando el espionaje de Pegasus a los políticos catalanes es una menudencia... comparado con el chantaje que la Casa Real Marroquí ejerce sobre Pedro Sánchez gracias a Pegasus.
Más. El director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, no ha comparecido ante la comisión del Senado por 'problemas de agenda', ¡qué casualidad! Llamas ha sido el alto mando de la benemérita que la directora general del Cuerpo, la huidiza Mercedes González, ha utilizado para apoyar desde la Guardia Civil a Leire Díez quien tenía como objetivo encontrar trapos sucios de jueces, policías y supongo que periodistas, que estaban detrás de la investigación a la corrupción sanchista.
En todo caso, el círculo se sigue cerrando sobre Pedro Sánchez. Ahora sólo queda la imputación del propio presidente o que el susodicho piense que no puede aguantar más y convoque elecciones en febrero. ¿Por qué en febrero? No lo sé pero es la fecha que se baraja tanto en Moncloa como en Ferraz.











