
La expulsión cautelar del Congreso, con la consiguiente retirada de su acreditación, a los periodistas Vito Quiles y Bertrand Ndongo, marca un hecho sin precedentes conocidos. Nace así en la Cámara Baja un régimen sancionador específico para informadores acreditados que interrumpan o dificulten la labor parlamentaria y de prensa. Así, las interrupciones de ruedas de prensa, grabaciones en áreas no autorizadas, desacato a instrucciones, accesos sin acreditación, publicación de grabaciones o imágenes obtenidas de forma irregular, serán penalizadas con faltas que serán leves, graves o muy graves, con sanciones que van desde apercibimientos hasta revocaciones temporales como en el caso de ambos periodistas- o definitivas de acreditación, incluyendo suspensión de medios por hasta tres años.
Los expulsados, por su parte, se toman la medida con ironía y sentido del humor:
Tras nuestra expulsión del Congreso tu @vitoquiles a Italia y yo pa Camerún
— Bertrand Ndongo (@bertrandmyd) May 13, 2026
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣 pic.twitter.com/8JLccO4wYh
Nosotros, los periodistas, somos portadores del derecho que tiene la ciudadanía a estar informada y Bertrand hace las preguntas que la gente hace a los políticos y que el periodismo adicto al régimen obvia https://t.co/5BipKlK5lF
— Alfonso Rojo López (@AlfonsoRojoPD) May 14, 2026
Y, entre las reacciones ante la medida, Vox y diputados del PP, como Rafael Hernando, lo critican, el Gobierno -¡oh sorpresa!- lo celebra.










