
El viaje del Papa a Madrid ha sido financiado por casi un centenar de empresas y empresarios. En total, cerca de 17 millones de euros en Madrid, y los que más han aportado han sido el Banco Santander y El Corte Inglés, seguidos por una institución-empresa católica, el CEU.
Pero los grandes bancos (también BBVA) y grandes empresas han entrado y en Cataluña, con una inversión inferior, de seis millones de euros, han participado Caixabank y Sabadell. Otras compañías han aportado su experiencia y tecnología, como Telefónica, aunque la cobertura fue escasa o nula en algunos actos multitudinarios, como la Misa del Corpus, en Cibeles.
Ahora bien, en Cataluña, hay una aportación singular. Allí el primer aportador ha sido la Generalitat con un argumento muy catalán de Salvador Illa, el de considerar al Papa un bien turístico, porque, en efecto, el pontífice atraerá gasto turístico. Por tanto, nada mejor que financiar parte de los gastos del viaje con una porción de lo recaudado por la tasa turística.
También ha habido empresarios que han hecho donaciones a título personal. Entre ellos, a destacar Amancio Ortega, aunque el Papa no viajará a Galicia.
En todo caso, no se deja de repetir que es el Gobierno quien corre con los gastos de seguridad. Claro, pero el beneficiario de ese gasto no es el Papa sino los ciudadanos que acuden a sus actos... y son esos ciudadanos los que pagan los impuestos con los que se subsanan los gastos de seguridad con los que se les protege.









