Ni Junts ni PNV, el mejor aliado de Pedro Sánchez es Arlando Otegui, el mismo que formó parte de ETA y que luego, cuando ya había logrado su objetivo de introducir a los proetarras en las instituciones, pidió perdón a las víctimas, pero lo hizo de aquella manera, es decir, sin estar realmente arrepentido.

Si lo estuviera, habría colaborado con la justicia para esclarecer los más de 370 asesinatos de la banda terrorista aún sin esclarecer… y que tanto sufrimiento provocaron, y siguen provocando, a las víctimas. ¿Arrepentimiento sin propósito de la enmienda? No puede ser. Si hay arrepentimiento hay propósito de la enmienda, de reparación, y si no lo hay es que el arrepentimiento no es sincero, es sólo postureo interesado.

Pues bien, ese es el mejor aliado de Sánchez, el que le sostiene de verdad en Moncloa. ¿Acaso no es bello e instructivo? Otegui, como Sánchez, no quiere adelantar las elecciones.

Esto ha dicho el proetarra, líder de EHBildu: “Instar a que se adelanten las elecciones es abrirle la puerta a un Gobierno de PP y Vox. Por lo tanto, pocas bromas”.

 

 

Primera consideración: Otegui no se cree las encuestas del CIS, que dan ganador al PSOE. Si se las creyera, instaría a Sánchez a actuar cuanto antes, pero pide justo lo contrario: no al adelanto electoral.

Otegui, además, es el socio más inteligente y, por tanto, el más peligroso. No tiene prisa por alcanzar sus objetivos, entre los que figura la anexión de Navarra al País Vasco, bajo un gobierno presidido por él mismo. No tiene prisa y de momento le conviene que el PNV y el PSE sigan siendo socios en Euskadi, pero es sólo temporal. Sabe que el PNV caerá como fruta madura. Lleva años cayendo. Mientras tanto, consigue beneficios penitenciarios para sus colegas, los asesinos de ETA.

Y Sánchez, tan contento.