A pesar de los esfuerzos del presidente por defender la ampliación de la sanidad pública, la reforma cuenta con un apoyo del 37%  frente a una oposición del 39%

Es una realidad, la reforma del sistema sanitario que propone el Presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama, no goza de apoyo por parte de los norteamericanos. Esta realidad se manifiesta en la última encuesta de Gallup, dado que según el estudio de la agencia estadounidense, el 39% de los americanos rechaza la reforma del sistema sanitario que propone el inquilino de la Casa Blanca por el 37% que la apoya.

Parece que los americanos se están decantando más por la defensa de la política republicana en cuanto al tema de la sanidad, que consiste en aplicar desgravaciones fiscales a aquellos que contraten un seguro médico privado. Por su parte, la doctrina demócrata -ferozmente defendida por el actual presidente- consiste en implantar un sistema sanitario público, pero a costa de aumentar los impuestos, de ahí que la reforma del presidente no goce de apoyo entre los norteamericanos.

Además, cada vez existe más división entre los dos grandes partidos respecto a la reforma sanitaria, dado que los demócratas apoyan masivamente la reforma -el 68%  de sus afiliados la defiende- mientras que entre los republicanos el rechazo a la misma es total dado que el 71% de sus miembros la considera negativa.

Pero sin duda, el gran problema para el presidente radica en el poco apoyo a su reforma por parte de los independientes, dado que sólo el 29% de los mismos apoya su reforma por el 44% que la rechaza.

En cuanto al sexo, se continúa cumpliendo la tendencia de que las mujeres apoyan más al líder demócrata que los hombres, dado que un 42% de las mujeres apoyan la reforma  por el 33%, que la rechaza. Entre los hombres, sucede justo al contrario, dado que el 32% apoya la reforma por el 47% que se opone  a ella.

Por último, en cuanto a la edad, los más escépticos respecto a la reforma del sistema sanitario son los mayores de 55 años -dado que el 44% de ellos rechaza la reforma, por el 35% que la aprueba-, mientras que los americanos de edad media son los más optimistas respecto al proyecto del presidente demócrata -dado que el 41% lo apoya y el 37% lo rechaza-. Por su parte, los jóvenes estadounidenses marcan el equilibrio, dado que en este sector tanto el apoyo como el rechazo a la reforma alcanzan el 34%.

Por tanto, podemos ver que el proyecto estrella de la campaña de Obama no goza de gran apoyo entre los norteamericanos por lo que parece que el presidente tendrá que emplear toda su capacidad oratoria y su influyente  aparato mediático para tratar de persuadir a los estadounidenses.

Gabriel López

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