Se acabó la banca gratuita. A partir de 2020, las entidades subirán las comisiones y tener una cuenta corriente costará 60 euros, o más, al año. La única manera de evitarlo será mediante la contratación de varios productos con la misma entidad o, si lo prefieren, pasando a ser un cliente premium o vinculado.

De los seis bancos del Ibex, y de todas las cuentas existentes actualmente para particulares, solo el Santander, con su cuenta 1/2/3, cobra sí o sí a sus clientes: 36 euros al año, que pasan a ser 96 si incumple alguno de los requisitos. A esto hay que añadir otros 36 euros anuales correspondientes a la comisión por la tarjeta de débito o crédito.

El resto de entidades del Ibex mantiene comisiones cero si el cliente está vinculado, pero eso podría cambiar en 2020. Y es que los ingresos por comisiones están dando síntomas de agotamiento: Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Bankinter ingresaron 11.051 millones de euros en comisiones hasta junio, un 0,16% menos que en el mismo periodo de 2018.

En cualquier caso, la clave estará en los requisitos para considerar si un cliente es premium o no. El Sabadell, por ejemplo, ya ha enviado cartas a sus clientes de la cuenta Expansión avisándoles de que pasarán a Expansión Premium, lo que les permitirá seguir con comisiones cero si cumplen los nuevos requisitos. Si no los cumplen, comenzarán a pagar 60 euros al año por el mantenimiento de su cuenta.

Y esto no es más que el principio. Después de un año complicado y tras el último ‘regalo’ de Mario Draghi de mantener los tipos de interés negativos y los estímulos para la compra de deuda, el sector se prepara para un 2020 aún más difícil, en un contexto macroeconómico en claro retroceso. En definitiva, se trata de buscar ingresos hasta debajo de las piedras para alcanzar una mínima rentabilidad que, al menos, frene la huida de inversores bancarios. Y es que recortar costes y librar provisiones está muy bien pero ya no es suficiente y, además, no se puede vivir eternamente de ello.

Somos conscientes del reto”, les dijo a los bancos el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, hace apenas dos semanas. Y las entidades han asumido el reto: subirán las comisiones.