Seguramente el número de muertos por el terremoto de Colombia superará los 300 pero el Gobierno español no se ha movilizado ni ha acudido en socorro inmediato, como ha hecho en otras ocasiones, porque, claro, el nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, es un faccioso, un ultra: que se las arregle él solito, así podremos criticarle si fracasa en la labor de salvamento.

¿Qué más da que Colombia sea un país hermano? Cuando estaba liderado por el sinvergüenza de Gustavo Petro, 'el cacas', lo que hiciera falta, pero contra De la Espriella se puede justificar cualquier mezquindad.