
Mientras la guerra de Iran se estanca y Donald Trump se olvida del origen -liberar a los iraníes- Andrea Tornielli escribe en Vatican News, periódico oficial de la Santa Sede, un artículo-editorial en defensa de León XIV, al que Donald Trump ha respondido con insultos, tras criticar el Papa la guerra de Irán: y hace muy bien, Tornielli, al igual que Giorgia Meloni.
La aportación del periodista lleva por título "Los papas y las guerras en las épocas contemporáneas". Su tesis está clara: la guerra justa ha dejado de existir. Dado el poder de las armas contemporáneas, todas las guerras son injustas.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver el qué con el cómo? La potencia creciente de las armas actuales hace más peligroso el mundo en el que nos movemos, ciertamente, pero detrás de cada arma, desde una navaja a un misil nuclear, siempre hay un hombre, que decide libremente entre el bien y el mal, entre usar las armas o no.
Tornelli prorrumpe, además, un peligroso recorrido por la doctrina de los últimos papas. Digo peligroso porque resulta engañoso criticar lo particular, la actual guerra de Irán, con lo general: la posibilidad de misma de que exista una guerra justa.
Por supuesto que los Papas han predicado contra la guerra, no iban a predicar contra la paz... Pero hay guerras y tiranicidios, hay guerras de defensa y guerras de ataque y, en definitiva, existe el bien y existe el mal. Los ayatolás no son buenos
En todo caso, por supuesto que los papas han estado contra la guerra, pero la fuerza de una conclusión está en las premisas que nos llevan hasta ella. Ejemplo: entre esos papas Tornielli cita a Juan Pablo II, con una alusión a su oposición rotunda a la guerra de Irak. Sí, pero oculta que Karol Wojtyla, sin duda el pontífice del siglo XX como León XIII lo fue del XIX, alumbró el concepto de "injerencia humanitaria", Injerencia violenta sí, en el caso de Bosnia, urgiendo a las potencias a intervenir para detener la matanza. Y de eso no habla Tornielli.
Es verdad que San Juan Pablo II se opuso a la guerra de Irak, pero no a la respuesta contra Afganistan, exportador del terrorismo del 11-S y, como colofón, los atentados de Madrid, Bali, Londres, etc.
Veamos: si el Papa disputa con el presidente de los Estados Unidos, de entrada, los católicos debemos apoyar al Papa. Máximo, cuando nos encontramos ante un Donald Trump de mucho fondo -sí, es un tipo inteligente, en contra de lo que predica la topicona progresía global-, de clarísima cosmovisión cristiana... pero también un bocazas al que le fallan las formas y hasta la buena educación. Un cristiano valiente pero también un bocazas presumido.
Sin injerencia humanitaria, el pacifismo que predica Noticias del Vaticano, es el del Nuevo Orden mundial, el de ese relamido derecho internacional que enarbola Pedro Sánchez, que ha permitido que los ayatolás fanáticos y homicidios hayan masacrado a su población durante 47 años sin que el Occidente cristiano moviera un dedo. Y la actitud pacifista y comodona de Europa ha provocado que el país más poblado de África, Nigeria, se haya convertido en una matanza de cristianos por el sólo hecho, aquí sí, de amar a Cristo.
Los hombres no llegan a la violencia porque sí. Llegan por soberbia o para defenderse de de una injusticia insoportable, de una violencia externa, sea violencia activa o pasiva
No digo que la guerra de Trump en Irán sea justa, porque la ha empezado él y, con ello, ha anulado el principio de legítima defensa. Ahora bien, para empezar una guerra hay que tener muchos motivos... y con Irán había motivos.
Dicho de otra forma: la guerra justa sí que existe, porque no hay paz sin justicia y, añadía el autor de la frase, el precitado Wojtyla: y no hay justicia sin perdón... pero de eso hablaremos en otra ocasión.
No digo que la guerra que Estados Unidos ha empezado en Irán sea justa pero sí digo que tenía un motivo justo: la "injerencia humanitaria" contra un régimen homicida que habría asesinado a 30.000 iraníes.
Y por supuesto que los Papas han predicado contra la guerra... no iban a predicar contra la paz. Pero hay guerras y tiranicidios, hay guerras de defensa y guerras de ataque y, en definitiva, existe el bien y existe el mal. Los ayatolás no son buenos y un régimen debe ser clausurado. ¿Con diálogo? Pues no parece haber logrado mucho bien el diálogo, ni el derecho internacional, ni el multilateralismo... porque el régimen de los ayatolás ya ha cumplido 47 años masacrando a sus ciudadanos, exportando terrorismo por el mundo y asfixiando económicamente al Occidente cristiano con el precio del gas.
No, los hombres no llegan a la violencia porque sí. Llegan por soberbia -mal- o para defenderse de una injusticia insoportable, de una violencia intolerable, sea violencia activa, agresión, o violencia pasiva, injusticia.
Por otra parte, León XIV ha dicho cosas estupendas sobre la paz en un mundo en guerra, pero cuando defiende el multilateralismo no habla como Papa sino como jefe del Estado Vaticano. Y eso no es malo, pero ahí sí puedo, aun siendo católico, discrepar de él. Sobre todo cuando la traducción actual de ese multilateralismo consiste en igualar lo bueno y lo malo, igualar la libertad de Estados Unidos con la tiranía china.
Bueno, en el caso de Pedro Sánchez, no iguala sino que manifiesta la maravilla del régimen liderado por el canalla de Xi Jinping, quien tras la sumisión de Sánchez, le ha comunicado que se halla "en el lado correcto de la historia"... aunque Pedro ya lo sabía. Lo que me lleva a una doble conclusión: no hay paz sin justicia y no hay paz sin la verdad.
Por otra parte, León XIV ha dicho cosas estupendas sobre la paz en un mundo en guerra pero cuando defiende el multilateralismo no habla como Papa sino como jefe del diminuto Estado Vaticano. Y eso no es malo, pero ahí sí puedo, a fuer de católico, discrepar de él
Epilogo: el problema de Trump no es la injusticia de su guerra: el problema de Trump es que triunfó en Venezuela pero ha fracasado en Irán. Y mucho me temo que, si se consuma ese fracaso, también por la traición europea, los primeros damnificados por el chasco de no haber derrocado a la tiranía de los ayatolás , si se consuma ese fracaso, el de no haber derrocado a la República Islámica de Irán, serán los cristianos nigerianos quienes paguen el pato. Porque hasta el momento, la pacifista Europa del Nuevo Orden Internacional no ha movido un dedo para parar la sangría de cristianos a manos de los musulmanes en Nigeria, una de las grandes sangrías de nuestro tiempo. Sólo Trump hizo algo, pero si fracasa en Irán ya no podrá hacer otra cosa que romper Occidente, empezando por la OTAN. A lo mejor es que ya está roto.
No admito que Trump insulte al Papa… pero me temo que Trump tiene parte de razón en Irán. A lo mejor no era prudente empezar esa guerra… pero era una guerra justa, Ahora ya no sé lo que es.










