Este miércoles, el general de brigada Víctor Bados Nieto no se ha mostrado demasiado crítico ante la postura de Donald Trump de que Europa debe defenderse también y no depender tanto de EEUU y del conjunto de la OTAN. A pesar de la retiradas de algunos soldados, considera que “Estados Unidos no se va a ir de Europa, pero no podemos estar tutelados permanentemente (algo que es un vestigio de la Segunda Guerra Mundial), tenemos que ser capaces de defendernos”, ha afirmado en la presentación de la publicación ‘Energía y Geoestrategia 2026’, que ha sido realizada por el Comité Español del Consejo Mundial de la Energía (Cecme), el Club Español de la Energía (Enerclub) y el Instituto Español de Estudios Estratégicos del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden) -perteneciente al Ministerio de Defensa-.

Este militar, que también dirige el director del Instituto de Estudios Estratégicos (IEEE), ha señalado que a Europa le han puesto un espejo y hemos visto que “estábamos desnudos”, pero “hemos despertado del sueño feliz y nos hemos dado cuenta de que la seguridad hay que pagarla”. En su opinión, EEUU estará o no, pero “hay una autonomía que tenemos que mantener y dotarnos de capacidades y eso pasa por hardware, doctrina, mando y control, etc., y no sólo industria, sino también autoridad tecnológica y diversificación”. Eso sí, ha subrayado que “nuestra piedra angular y aliado sigue siendo EEUU porque compartimos valores y somos la misma civilización”, por mucho que se puedan combatir algunas ideas. Y ha defendido que se debe “ser más Europa para ser más OTAN y no pensar que va a estar siempre EEUU”.

Respecto al conflicto de Ucrania, el general de brigada Bados ha señalado el desarrollo de drones ucranianos y el hecho de que han cuadruplicado sus ataques, que “están haciendo ya sufrir a Rusia, y eso puede marcar la diferencia”. No obstante, ha referido que Vladimir Putin “jugó muy bien su baza nuclear como amenaza”, pero debe afrontar un valle demográfico que ha obligado a bajar el reclutamiento a los 25 años… y eso “puede hacer que Putin se siente por primera vez” a negociar. Para Ucrania “es esencial Starlink y también los satélites”. El escenario que ve más probable es que “va a seguir porque es una guerra de desgaste” y Ucrania tiene apoyo occidental, mientras que Rusia cuenta con el de China y otros países. Claro que otra opción podría ser que se produzca “una tregua, un cese de hostilidades, pero eso no da solución al problema político”, recordando que “toda guerra tiene un carácter político”. Y otra posibilidad sería que hubiera un acuerdo de paz, tras más de cuatro años de conflicto. Sin embargo, en el caso de Irán, que empezó el pasado 28 de febrero, ve “un conflicto corto” porque “el objetivo político no está claro” y también han surgido diferencias entre Donald Trump y Benjamin Netanyahu, como se ha podido ver en los recientes insultos del presidente estadounidense al primer ministro israelí. Además, ha recordado que Sudán “es una hemorragia”, aunque no se suele hablar de la situación de este país africano.

El general de brigada Bados apunta que “hoy convergen muchos intereses entre EEUU y China, lo que debe de hacer que no lleguemos a un conflicto de dimensiones globales”

El director del IEEE ha señalado que desde 2008 ha vuelto “el lenguaje de poder” con tres actores en pugna por la hegemonía que hasta entonces venía ostentando EEUU. En el caso de China, en 2008 se mostró como potencia en los Juegos Olímpicos celebrados en Pekín y se convirtió en el primer tenedor de deuda americana; mientras que Rusia es “una potencia revanchista” y se mostró al mundo con la invasión de Georgia, Abjasia y Osetia del Sur. “Se trata de tres hegemones y ninguno de los tres están de acuerdo con las reglas del status quo y hay una competición y rivalidad” entre ellos… y la competición se va a ver “incluso en el Ártico”.

Respecto a la energía, el general de brigada Bados está convencido de que “los hidrocarburos van a seguir estando durante bastante tiempo”, algo en lo que coincide, entre otros muchos, con Josu Jon Imaz, CEO de Repsol. En especial, el militar ha citado interesantes puntos de producción, como el estado de Alaska, Venezuela, el norte de África y Níger. Al hilo de esto, ha subrayado que “el norte de África es un punto crítico para España que hay que proteger porque es seguridad energética también” y ha recordado el gasoducto de Argelia o el proyecto de un gasoducto de Níger para elevar la diversificación porque “no se pueden poner todos los huevos en el mismo cesto”.

Y como conclusión, al ser preguntado por signos de optimismo en el complejo contexto geopolítico, su respuesta más rápida ha sido “nada”. Ante algunas risas entre el público, ha explicado que hay algunos, como la denominada teoría de la independencia compleja, que se basa en que “cuando hay muchos intereses entretejidos se aminora la posibilidad de conflicto. Y hoy convergen muchos intereses entre EEUU y China, lo que debe de hacer que no lleguemos a un conflicto de dimensiones globales”.