En esta crónica semanal sobre Hispanoamérica recogemos noticias destacadas ocurridas en la región compuesta por países hermanados en la Hispanidad (que tienen en común su fe cristiana, su cultura y su lengua y cuya patrona es la Virgen del Pilar) y tratando de defender los principios no negociables -vida, familia, libertad de enseñanza, bien común y libertad religiosa- establecidos por el Papa Benedicto XVI para una acción política basada en el humanismo cristiano.
Como recogió Hispanidad, en Chile, parlamentarios del Partido Republicano (el del presidente José Antonio Kast), y del Partido Nacional Libertario, entre otros, presentaron un proyecto de ley denominado 'Escucha tu corazón', por el que la mujer embarazada podrá negarse a escuchar el latido del corazón de su bebé, pero si eso ocurre, "el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo" y dejarlo registrado por escrito en su ficha clínica.
"No puede haber algo menos ideológico que un latido de un bebé y una ley que permita que su latido se escuche antes de su muerte", argumentan los parlamentarios en el proyecto de ley, que añaden que la embarazada debe contar con información "completa y comprensible sobre la naturaleza del acto que autoriza".
En Chile el aborto es legal desde el año 2017 en tres supuestos: riesgo para la madre, inviabilidad fetal y violación, pero Kast es declarado provida, al igual que su actual ministra de la Mujer, Judith Marín, aunque aún no se han pronunciado sobre la polémica desatada por la iniciativa.
El Arzobispo de Santiago de Chile, el cardenal Fernando Chomali, opinó al respecto:
Escuchar el latido del corazón de un hijo en el vientre debe ser uno de los momentos más conmovedores de la vida de una madre. Ojalá toda mujer que enfrenta un embarazo difícil pueda contar también con alguien que la acompañe, la escuche y la sostenga. Toda vida siempre merece…
— Card. Fernando Chomali (@FernandoChomali) July 15, 2026
Nos vamos a Nicaragua donde, los nicaragüenses vienen padeciendo la dictadura izquierdista de Daniel Ortega desde que este se hiciese con el poder, en enero de 2007 (aunque anteriormente presidió un mandato presidencial entre 1985 y 1990). Desde entonces, el régimen sigue restringiendo las libertades de los ciudadanos y persiguiendo a los cristianos.
Según el último informe sobre libertad religiosa 2025 de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), “durante el período estudiado en este informe, se intensificó la hostilidad del Gobierno hacia las Iglesias, violando gravemente el derecho fundamental a la libertad religiosa. La persecución se manifestó en detenciones arbitrarias, exilios, destierros, expulsiones, privación de la nacionalidad, profanación de ritos y símbolos religiosos, prohibición de celebraciones religiosas públicas y cientos de casos de revocación del estatus jurídico. Además, la reforma constitucional y la nueva legislación han dotado al régimen de los medios para ejercer un control total sobre las entidades religiosas. Las organizaciones internacionales consideran que Nicaragua es uno de los países con los niveles más altos de persecución religiosa. Las perspectivas para el futuro de este derecho fundamental siguen siendo profundamente preocupantes”.
En ese contexto, la dictadura nicaragüense ha impedido la vuelta al país del sacerdote Eliar Alonso Berríos, que se encuentra en España profundizando en sus conocimientos de teología, informa Aciprensa. Mientras que otro sacerdote nicaragüense exiliado reza diariamente a Dios para que libre a su patria “de ese régimen cruel”, recoge el mismo medio.
Por su parte, la investigadora Martha Patricia Molina denunció, también en ACI Prensa, la desaparición del obispo emérito de Estelí, Abelardo Mata: “La condición de desaparición forzada de Monseñor Juan Abelardo Mata es grave, esto constituye crimen de lesa humanidad cometido por los agentes de la dictadura Ortega-Murillo. Tiene 19 días de estar desaparecido y los codictadores no se han pronunciado nuevamente respecto al tema”.
Cabe recordar que la dictadura sandinista aplicó un arresto domiciliario a Mons. Abelardo Mata (80 años), obispo emérito de Estelí, justo al día siguiente de haber celebrado una misa en la que pidió rezar por la Iglesia perseguida en el país.
El asunto ha llegado hasta la ONU, cuyo Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha exigido a la dictadura comunista que informe sobre su paradero: “Insto a las autoridades a que liberen de inmediato a todas las personas que han sido detenidas arbitrariamente y a que garanticen que todos los detenidos sean tratados con humanidad y dignidad, de conformidad con las obligaciones de Nicaragua en virtud del derecho internacional de los derechos humanos”.










