Abelardo de la Espriella toma posesión como presidente de Colombia mañana viernes 7 de agosto. Asistirán, por parte de España, el Rey Felipe VI y el ministro de Exteriores José Manuel Albares.

Pero parece que hay quien no está interesado en que esa toma de posesión se desarrolle de manera pacífica: las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia interceptaron un bus con 420 kilos de explosivos que se dirigía hacia Cali, el lugar de la toma de posesión, para atentar contra instalaciones militares: 

A la vez, el presidente saliente, el ultraizquierdista Gustavo Petro, sigue sosteniendo que en las elecciones se produjo un "fraude electoral algorítmico, sistemático y sobre todo un volumen de votos enorme a favor de Abelardo [de la Espriella]". Petro ha convocado manifestaciones de "desobediencia civil" al nuevo Ejecutivo y vaticinó que podría producirse una "guerra civil" en el país.   

Cabe recordar el vergonzoso recibimiento que el Gobierno español realizó a Petro, cuando este visitó España, allá por el año 2023. 

Por su parte, el ganador de las elecciones, De la Espriella, le respondió: "Llamemos las cosas por su nombre y vamos a enfrentarlas como lo que son. La tal 'desobediencia civil' no es más que un eufemismo para intentar desestabilizar la democracia y no lo voy a permitir". 

La toma de posesión se celebrará en Cali -no en la capital, Bogotá- por la intención del nuevo presidente de descentralizar el país: "Mi posesión, queridos compatriotas, para que estén tranquilos, será una ceremonia austera y será la primera demostración de que la descentralización deja de ser un discurso para convertirse en una realidad".

El Ministerio de Defensa colombiano desplegará mañana a “más de 11.000 hombres y mujeres de la Fuerza Pública, apoyados con drones, tecnología antidrones, vehículos blindados, aeronaves y todas las capacidades técnicas y logísticas necesarias”. 

En ese contexto, el arzobispo de Cali, Mons. Luis Fernando Rodríguez, ha instado a sus compatriotas a rezar por el nuevo Gobierno, para que sus integrantes “realicen su trabajo teniendo muy presente los principios centenarios no negociables de la Doctrina Social de la Iglesia que el Papa León XIV enuncia en su reciente encíclica Magnifica humanitas: ‘La dignidad de la persona, el valor del trabajo, el destino universal de los bienes, la solidaridad y la subsidiariedad, el cuidado de la creación, la centralidad de la paz y la fraternidad’”.

Hasta este 4 de agosto confirmaron su asistencia el citado Rey de España, Felipe VI; los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Ecuador, Daniel Noboa; de Paraguay, Santiago Peña; de Costa Rica, Laura Fernández Delgado; de Panamá, José Raúl Mulino; de Chile, José Antonio Kast; de Honduras, Nasry Asfura, así como el primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas.

También en Colombia, el pasado 1 de agosto se produjo un atentado terrorista, cometido por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), contra una sede de la Policía Nacional, que se saldó con once policías y tres civiles heridos. 

El Obispo de Cúcuta, Mons. José Libardo Garcés, emitió un comunicado en el que señaló: "Ante el acto de terrorismo ocurrido el pasado 1 de agosto de 2026 en nuestra ciudad, la Diócesis de Cúcuta hace un llamado a toda la comunidad para rechazar toda forma de violencia y renovar nuestro compromiso con la defensa de la vida, la dignidad humana y la reconciliación. Elevemos nuestras oraciones por las víctimas, sus familias y por quienes hoy sufren las consecuencias de estos hechos que enlutan a nuestra región. Que el Señor conceda consuelo a los afligidos, fortalezca a quienes trabajan por el bien común y nos conceda el don de la paz".

Mons. Garcés añadió que esta violencia “vulnera los derechos fundamentales de los nortesantandereanos”, por lo que se dirigió a los terroristas instándoles a “respetar la vida, los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario”.